COLECTIVO

Guadalajara, Jalisco, Mexico
Somos un grupo de amigos amantes a la fotografía y a la bicicleta, de ahí el nombre de este blog. Cada domingo vamos a pedalear por diferentes rumbos de la ciudad y fuera de la misma. Hacemos tanto ciclismo de montaña, ciclismo urbano y biciturismo. Con esto queremos fomentar el uso de la bicicleta como una herramienta viable de movilidad, de salud y de diversión. ¡¡¡Animate a rodar con nosotros, saca tu bici a pasear!!! Escríbenos a camararodante@hotmail.com

miércoles, 27 de abril de 2016

RODADA POR LA BARRANCA DE HUENTITAN A PUENTE DE ARCEDIANO, CRÓNICA DE JOSÉ JÍMENEZ


La cita fue a las 7.30 de la mañana, más temprano que de costumbre. Dejamos los vehículos en un Restaurante de Carnitas y tortas ahogadas, que amablemente accedió a prestarnos su estacionamiento, mientras hacíamos la rodada.

El banderazo de salida se dio a las 8.00 de la mañana, previo breviario cultural sobre el recorrido y principalmente la historia del Puente de Arcediano, objetivo del paseo, el cual fue el primer puente colgante en México y el segundo en el continente americano, solamente precedido por el Puente de Brooklyn en Nueva York, tenía como ubicación la comunidad de Arcediano en la Barranca de Huentitán en el municipio Guadalajara.

Fue construido en el año de 1894 por el ingeniero Salvador Collado como auxiliar en el cruce del entonces muy caudaloso Río Grande de Santiago. Guadalajara en ese entonces estaba conectada por un solo camino directo con las poblaciones de Ixtlahuacán del Río, Cuquío, Yahualica, Teocaltiche, y Zacatecas y este puente sirvió de paso para que varios poblados que se encontraban completamente aislados tuvieran comunicación con otras poblaciones. También benefició el comercio y diversas actividades que en aquel entonces ayudaron al desarrollo de algunas poblaciones aledañas.


El puente fue desmontado en el 2005 por autoridades estatales y municipales para dar paso a la construcción de la controversial presa de Arcediano, la cual finalmente no se construyó, por lo que fue vuelto a poner en su lugar original, supuestamente con las mismas piezas que tuvo.

El camino de ida fue muy fácil, ya que son prácticamente pura bajada y algunos trechos planos. Pudimos contemplar la majestuosidad de la Barranca, que a diferencia de la zona de San Cristobal, aquí los extremos están mucho más juntos, lo que la hace parecer que uno se interna en un túnel con el Rio Santiago al final.


En el recorrido observamos la imponente presa Colimilla, con su equipo generador de electricidad. Existen varias cascadas de arroyos que desembocan en el Rio, los que lamentablemente están muy contaminados, se observan en éstos gran cantidad de espuma y se perciben olores fétidos, que seguramente son descargas de los drenajes de las colonias colindantes. Aquí es dónde nos percatamos que las plantas de tratamiento de agua que deberían estar limpiando las descargas del drenaje a los ríos, no sirven ante incapacidad o complicidad de las autoridades municipales y de Ecología.


No obstante lo anterior, continuamos con mucho optimismo nuestro camino, haciendo varias paradas por ponchaduras a bicicletas de algunos compañeros. La última escala fue en el lugar donde originalmente estaba el caserío de Arcediano, que es dónde llega la vía del trenecito o mejor conocido como el Malacate que procede del mirador de Oblatos y es usado por el personal de la CFE para sus traslados a la zona del rio.


Después de un breve descanso en espera de los compañeros atrasados, se decidió continuar hasta el destino de esta rodada: el Puente de Arcediano, al cual llegamos muy frescos, comentando algunos participantes que el camino de ida estuvo tan fácil que ni siquiera lograron terminar su “calentamiento”, sin saber lo que nos esperaba al regreso…!

Estuvimos observando y caminan el puente, viendo el Rio Santiago y su entorno en la imponente barranca. A poca distancia del puente, el Rio Verde se une con el Rio Santiago para conformar desde ahí un solo cauce de este afluente.


El Puente es un monumento espectacular, muchas personas visitan este Parque o área natural protegida para caminarlo, ejercitarse o entrenar para corredores de alta resistencia. La concurrencia de deportistas y visitantes los domingos es muy alta, lo cual da gusto ver tantas personas visitándolo, que es ya una añeja tradición de los habitantes de nuestra ciudad.

Después de la toma de la Fotografía oficial, emprendimos el camino de regreso, y ahí comenzamos a sentir lo duro de la cuesta, ya que son más de 800 metros de desnivel, los que había que subir pedaleando.


El recorrido de regreso estuvo duro, a mi en lo personal me agotó, quizá no supe administrarme, tuve que hacer tres paradas de descanso y subir algunas cuestas a pie empujando la bicicleta, porque no me daban las fuerzas para pedalear las cuestas tan empinadas.


Sin embargo los más expertos y con mejor condición, se esforzaron pero la subida no la padecieron como algunos de nosotros, aunque creo que todos coincidieron que es un camino difícil por el esfuerzo que implica pedalear cuesta arriba esa distancia de más de 21 kilómetros.

En el camino hubo varios ponchados más y descadenados, lo que hizo que se acudiera en su auxilio por parte de los compañeros expertos en reparación de bicicletas. Uno de los participantes de plano no pudo componer la cadena, la que se le reventó en dos ocasiones, por lo que pidió auxilio a una de las patrullas de policía que vigilan la zona para que lo transportaran y así llegar a un punto donde pudieran recogerlo en automóvil.

Para mi fue una gran experiencia, ahora se que debo administrar mejor mis fuerzas para lograr el cometido. Sin embargo al final, a pesar de lo agotado que terminé, fue una prueba superada y con la firme convicción de continuar participando en las rutas que convoca Cámara Rodante...!

Crónica de José Jimenez
Cámara Rodante

2 comentarios:

  1. Que gusto! Espero pronto lograr el mismo objetivo. Buena crónica.

    ResponderEliminar
  2. Que gusto! Espero pronto lograr el mismo objetivo. Buena crónica.

    ResponderEliminar