COLECTIVO

Guadalajara, Jalisco, Mexico
Somos un grupo de amigos amantes a la fotografía y a la bicicleta, de ahí el nombre de este blog. Cada domingo vamos a pedalear por diferentes rumbos de la ciudad y fuera de la misma. Hacemos tanto ciclismo de montaña, ciclismo urbano y biciturismo. Con esto queremos fomentar el uso de la bicicleta como una herramienta viable de movilidad, de salud y de diversión. ¡¡¡Animate a rodar con nosotros, saca tu bici a pasear!!! Escríbenos a camararodante@hotmail.com

jueves, 13 de diciembre de 2018

UNA EXCELENTE DECISIÓN INSCRIBIRME EN LAS RODADAS DE NOVATOS



Esta aventura comenzó hace semanas con la primera Rodada de Novatos en Atequiza., Aburridos de la Vía Recreactiva, mi cuñado y yo decidimos participar en la Rodada de Novatos, organizada por este muy agradable grupo “Cámara Rodante” sin saber las gratas experiencias que nos esperaban.

Asistimos a todas las rodadas (Atequiza, La Primavera, La Vega) con entusiasmo y ganas de regresar a la siguiente rodada emocionados, si pesaban un poco las desmañanadas, pero la verdad que todas y cada una de las experiencias fueron ¡chingonas!

Hasta que llegó la rodada a Copala…



Ese día nos levantamos más temprano de lo normal para asistir al punto de partida, Plaza San Isidro. Ya en el punto, como siempre, bajamos las bicis, las armamos, checamos llantas, provisiones y nos alistamos para partir. 

La rodada empezó con una bajada muy empinada, jamás olvidaré la excitante sensación de libertad en bajada...

Pero como todo lo que baja tiene que subir, se dejaron venir varias subidas y más bajadas, hasta ahí no había problema… mi condición física me permitía salir airoso jajaja.



Todo se empezó a complicar un poco más adelante cuando llegamos a la primera subida más larga y demandante, donde los que iban más adelantados se veían desde abajo como hormigas y pues ni modo, a afrontar lo que me esperaba. Parecieron kilómetros de subida, el Sol ya pegaba fuerte en la nuca jajaja, el agua ya empezaba a escasear; a esas alturas del recorrido, en algunos tramos me tuve que bajar a seguir a pie, en mi mente, el único objetivo era el de llegar a como dé lugar a la próxima parada para descansar. Durante esa subida escuchaba a la gente darme ánimos así como animando a los demás.



Siempre dirigidos por nuestra madrina Jessy, siempre pendiente de las fotos del grupo y apoyándonos, guiándonos en cada momento.

¡Llegados ya a la primera parada, después del primer tramo pesado me sentía como campeón y pensé que ya se había acabado lo difícil, joven tan ingenuo! Jajajaja siguieron las bajadas y subidas siempre con magníficas vistas panorámicas.

Hasta que llegó la tragedia, revente la cadena de mi bici :( en un mal cambio que realicé, pero afortunadamente estaba cerca don Héctor, que sería por segunda vez quien me ayudaría de forma amable con mi problema. Una vez arreglado el asunto me dispuse a alcanzar a mi grupo, el equipo 7, con quien hicimos buena amistad, me gustaría volver a verlos en rodadas.




Me adentre más en la ruta, tramos rodando y tramos de camino técnico donde me fue imposible pasar rodando, viéndome obligado a bajar a caminar unas cuantas veces más. El agua se había acabado, ya me sentía bastante cansado y el Sol seguía pegando en la nuca incesante e indiferente.

Para mi representaba un reto personal, tenía que llegar, tenía que alcanzarlos, tenía que terminar la rodada!. Por momentos fugaces se volvía una prueba, aparte de física, también de resistencia mental, nada de civilización a la vista, éramos el cerro y yo me decía: “¡no me vas a vencer!” Que puedo decir, mi condición no es la mejor.

Una cosa tenía bien clara y era mi sólida determinación por terminar.



Seguí la ruta de camino incesante hasta encontrarme con otros dos ciclistas y un padrino con el nombre de Chess en su camisa, quien nos guío, de ahí en adelante. El camino fue más amable, más plano; recuerdo que nos topamos una reja que no pudimos abrir y tuvimos que pasar las bicis por arriba y nosotros como iguanas por debajo jajaja todo parte de la misma hermosa experiencia, la sensación de ser tu, tu bici y el cerro.

Por fin alcance a mi equipo cerca de la tiendita a la orilla del camino, llegamos a descansar, comer algo y refrescarnos.

Y pronto seguimos la recta final del camino, donde seguían bonitas y extensas vistas rurales, éramos yo y mi bicicleta llevándome a donde yo se lo pedía.



Ya pesaba más el cansancio muscular y de pronto calambres en ambas piernas, es ahí donde la juventud le exigía más a mi condición física jajajaj, la verdad que con trabajos terminé la rodada

Y al final… quedaba un sentimiento de enorme satisfacción y alegría, una experiencia llena de buenos recuerdos pronto volveré a esa ruta….

Mis más sinceros agradecimientos y gratitudes para todo el staff de CÁMARA RODANTE, un excelente grupo con muchas ganas de hacer las cosas bien y organizados, en pro de hacer crecer la buena y sana convivencia a través de este adictivo deporte, ¡quedo invitadísimo a regresar y hacer más rodadas con este grupo!

Una excelente decisión el habernos inscrito en esta serie de Rodadas de Novatos.

Gracias Cámara Rodante

Crónica por: Eduardo Rodriguez R.


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