COLECTIVO

Guadalajara, Jalisco, Mexico
Somos un grupo de amigos amantes a la fotografía y a la bicicleta, de ahí el nombre de este blog. Cada domingo vamos a pedalear por diferentes rumbos de la ciudad y fuera de la misma. Hacemos tanto ciclismo de montaña, ciclismo urbano y biciturismo. Con esto queremos fomentar el uso de la bicicleta como una herramienta viable de movilidad, de salud y de diversión. ¡¡¡Animate a rodar con nosotros, saca tu bici a pasear!!! Escríbenos a camararodante@hotmail.com
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jueves, 20 de noviembre de 2025

MISMA PASIÓN POR EL CICLISMO Y LA AVENTURA




Domingo 5:30 am salimos de Ameca con toda la actitud de hacer nuestra ruta 🚴‍♀️🚴‍♀️A la que fuimos invitadas por los compañeros de Cámara Rodante.

Llegar a Jocotepec 😍y encontrarnos con esta hermosa vista no tiene comparación 🥰 y además mirar caras de amigos que comparten la misma pasión por el ciclismo 🚴‍♀️y la aventura🙏🏻😊.

 Y todas estas hermosa personas con las que convivimos en toda la ruta y la diversión que no sentimos no el tiempo ni calorcito😅🚴‍♀️🥵

 Y claro la fotito😍de el recuerdo Malecón de Chapala nuestra última parada ☺️antes de regresar 

Nuestras amigas de Aferrados Ahualulco como siempre un placer coincidir 🙏🏻🚴‍♀️🚴‍♀️🚴‍♀️.

Gracias Cámara Rodante por tan linda experiencia 🥰

Por María Griselda Gomez Sedano 


martes, 18 de noviembre de 2025

"CANSADAS, ASOLEADAS, PERO CONTENTAS..."

Nuestra primera vez rodando con Cámara… y nos estrenamos con ruta premium.

7:30 am y ahí vamos, volando como si fuéramos ya ciclistas élite, nomás para llegar a tiempo al punto de reunión en el malecón de Jocotepec. Uno piensa que va tarde, que ya todos deben estar listos para arrancar… y al llegar descubrimos que.. no éramos las últimas. Ni las primeras. Éramos parte del relax.

Y qué buen tiempo de llegar, porque alcanzamos a tomarnos las fotos con la salida del sol, esas que parecen portada de revista, mientras echábamos risas con los de Cámara, que bien podrían aventarse un stand up en lo que pedaleamos. La verdad: excelente servicio.

Foto “de shower” y arrancamos la fabulosa ruta por los malecones. Era mi primera vez rodando por el de Jocotepec y está increíble lo bonito que lo dejaron: los puestos de comida tipo cabañitas pegaditas al lago, el viento fresco o porque era temprano? Uno ahí siente que sí vale la pena madrugar.

Llegamos al primer malecón: Chantepec, y mientras salían las fotos ya estábamos divididos: la barredora por allá, los adelantados por acá, los desaparecidos quién sabe dónde. Continuamos hacia el tercer malecón, San Juan Cosalá, mientras veíamos a ver si por fin nos reencontrábamos.

Pero ah, ya que pesado se siente.

Yo juraba que tenía condición de principiante, pero lo que tenía era condición para tirarme al suelo. Entre el empedrado y la silla de la bici, mi único pensamiento profundo era: “¿Cuándo llegamos para tomarme una cerveza?”

Pero eran las 9 am. Tampoco, Laura, no seas así.

Sin señales del grupo entero, seguimos al cuarto malecón: Ajijic. Y ahí nuestra compañera Valeria ya estaba tirando la toalla. Y no para acostarse a tomar sol, sino para rendirse de cansancio de verdad. Fue entonces cuando salieron los Ángeles Guardianes de la Bahía versión ciclista:

Bochis, nuestro capitán, sacó gomita, gel de uva y snacks como si trajera un abarrotes en la mochila; luego llegaron los HoneyWhales con galletas y aromaterapia.

Ese punto se convirtió en spa, ambulancia emocional y acto de hermandad todo en uno.

Resultado: Valeria revivió y pedaleó como si hubiera sido poseída por el espíritu del Tour de Francia.

Todo tan bonito que el equipo se reunió por completo y juntos nos lanzamos al penúltimo malecón: San Antonio Tlayacapan. Ahí conocimos al famoso "Arvizu" —mi paisano de Sonora, aunque su nombre no me lo aprendí— con sus hermosas licras que iluminaban el camino. Él se convirtió en el fotógrafo oficial de las mujeres: posiciones llamativas, flexiones, ángulos artísticos… un espectáculo visual.

Gracias, Arvizu, por tus servicios a la estética del ciclismo.

Después de tanta belleza, alguien dijo las palabras mágicas:

“Tacos de birria y una hora en Chapala.”

Y ahí nos pegó el aire de la Rosa de Guadalupe.

De un momento a otro íbamos volando a Chapala.

Último malecón y nos esperaba el “desayuno ligero”: café, pan, omelettes… lo típico para sentir que comiste poquito, aunque no fue poquito. Pero cargó perfecto las pilas para el regreso a Jocotepec por la ciclovía, donde Mr. Arvizu empujaba a Valeria para llevarla a máxima velocidad estilo Sandra Bullock y Keanu Reeves en Máxima Velocidad. Detrás venía nuestra compañera con su bici no apta para terracería, pero pedaleaba como si estuviera compitiendo e iba ganando como diría Belinda.

Todos con una energía que me hacía preguntarme si realmente estábamos en la misma sintonía… porque yo lo que quería era ya esa cerveza bien merecida.

Llegamos felices con Doña Ana —o La Ana, o Una Ana— que nos salvó la tarde. Caguama, michelada, papitas con chile y una reunión amena con el puntualísimo… EL PAPI, que no llegó temprano a la rodada, pero llegó puntual a la cerveza, y eso es lo que importa.

Entre historias, risas y una caguama fría, nosotras salimos asoleadas, contentas y profundamente agradecidas con el súper equipo de Cámara Rodante. Aquí también un enorme agradecimiento a los barredores, a Toro y a Del Hoyo… los verdaderos superhéroes sin capa. Siempre cuidándonos, siempre al pendiente, siempre pacientes, aunque atrás vayamos haciendo más paradas que en ruta turística.

Ojalá la vida nos alcance para muchas rodadas más con ustedes.

Nos vemos pronto.

Por Valeria Gardea y Laura Márquez. 

jueves, 12 de septiembre de 2024

SE CUMPLIÓ UNA META MÁS, CONOCER LOS MALECONES

Fue una experiencia muy padre ya que yo y mi esposo nos unimos a Camara Rodante. Me enteré de ellos por medio del Facebook, ya que seguimos muchos grupos. 

Esta ruta fue de 52 kilómetros, nos divertimos muchísimos y empezamos con muchísima adrenalina, con mucho apoyo por parte del staff en todo momento nos iban dando indicaciones para fuera una experiencia inolvidable.

 Y asi lo fue, conocimos los Malecones, iniciamos con el de Jocotepec, después el Malecón de Chantepec, Malecón de San Juan Cosalá, Malecón de Ajijc, Malecón San Antonio Tlayacapan y por último el Malecón de Chapala. 

Es una sensación muy chida el pedalear casi al borde del lago, cada malecón tiene su estilo, su sello y todos estaban muy padres. 

Es genial poder convivir con personas que sean amantes al ciclismo,  fue una experiencia inolvidable, todos íbamos con una buena vibra y con ganas de llegar a Chapala. Es extensa la ruta, pero valió la pena. Al llegar al destino, nos dieron 30 minutos para poder comer algo y caminar por el poblado para después volver a Jocotepec. 

El regreso ya fue directo, sin escala, por toda la ciclovía de la Ribera de Chapala, la verdad estuvo muy bien, valió la pena todo el esfuerzo para poder cumplir una meta más y claro que serán muchas más rodadas con Camara Rodante. 

Por  Guadalupe Mercado Nazario 

miércoles, 19 de julio de 2017

"DEL SILLÓN A LA BICICLETA" CRÓNICA DE RAFAEL PADILLA.


Madrugada fría y húmeda, de esas que te dan ganas de no salir de la cama; de mal en peor, se avecinaba una tormenta con rayos y truenos estilo olimpo, con sus dioses en plena batalla, todavía más; ya en camino y habiéndome sobrepuesto a todo lo anterior y con la bici debidamente atada al rack, en el camino al punto de reunión allá en "Las Fuentes", se desató una tormenta de esas que hunden al Titanic.


Pensaba, por ser mi primera salida a rodar con Cámara Rodante, que esa, mi primer salida, se habría estropeado y que quizás se pospondría para mejor ocasión o cuando menos, mejor clima; a tiros y tirones, llegamos más de los que se supondría por el clima tan descompuesto y dadas las siete con treinta, partimos a Jocotepec con las bicis empapadas y con el ánimo seco y un poco ansioso para rodar. Salida.


Llegando a Joco, al puerto y su malecón (el primero de la visita) gozamos de un clima claro y un poco nuboso, espectacular para rodar; todos los presagios funestos y las caras largas como que se empezaron a iluminar; comenzó el desamarre y bajada de bicis, el llenado de ánforas y llantas, la puesta de cascos y guantes y las respectivas mochilas y elegantes camel backs; hasta jerseys, como dicen los españoles maillots y culottes muy pro. Ya eran pasadas las 8:30 nos reunieron, hubo presentaciones generales y el instructivo para la rodada; por fin todos muy contentos, arrancamos.


De Jocotepec a El Chante y San Juan Cosalá.


Rodamos por la zona rural, donde la vista del lago, los caminos cenagosos, perros, vacas y casitas muy humildes conviven con residencias de lujo, por las paredes traseras de la zona de desarrollo urbano, lo que dio la nota de casi todo el recorrido, aunque vistas verdes y azules fueron la constante sobre piedra viva. Los compañeros mejor acondicionados se destacaron y adelantaron, seguimos el paso un poco a distancia; las suspensiones de las bicis subían y bajaban, entre lodo y agua, como debian, sometidas a la superficie, los rostros todos emocionados bajo la sensación de dolor o entumecimiento de muñecas y traseros… pura técnica.


En los caminos de San Juan Cosalá, gente hermosa y amable a fuerza de serlo con nosotros... le aplaudieron a mis canas creo yo, que sin ser viejo doy la apariencia de serlo. Bien por este recibimiento que eliminó la sensación de inseguridad que se vive en todos lados. Bravo por san Juan! luego, ya en la ciclovía, otra vez las caras de piedra y concentración. De camino a Ajijic: Una pequeña cumbre.


En la ciclovía, tantito antes de Piedra Barrenada al menos así lo ubique en mi mente, se sube una cuesta por el cerro, un caminito angosto de pendiente muy pronunciada, como de un metro de ancho teniendo por un lado el farallón del cerro y por el otro el corto despeñadero y de fondo, entre el brezal, un azul emplomado con destellos, una de mis vistas favoritas del recorrido, además de que me sentí en un track semisalvaje, como de aventura...

 La Ciclovía o la carretera.


Tuvimos muy buen liderazgo, aunque como resultado de las decisiones surgieron diferencias de gusto que por rodar por la ciclovía o por carretera en pelotón ... café con azúcar o sin ella, todo bien... lo que pasó fue que en ese tramo la ciclovía estaba cortita y los cruces entre los dos sentidos de la carretera tenían su grado de dificultad. Yo así lo entendí que me corrijan si estoy equivocado, soy nuevo aqui, vengo a aprender.

Que sensación! rodar en lo parejo con una pendiente suave una carretera más o menos parejita y eso sí el pelotón como si fuera la última etapa del “Tour de France”, por llegar a los campos Elíseos! todos hicieron gala del super acondicionamiento que previamente han adquirido, hombres y mujeres dignos de todo mi reconocimiento! a cadencia fuerte y velocidad más que buena... jejeje los vi desde atrás como si fuera el camarógrafo y no un participante.

Las bicis se iban tragando los kilómetros y las vistas de condominios, plazas y terrenos para urbanizar dejaban entrever la bravura del monte que teníamos a la izquierda y la hermosa dama agua que nos acompañó por la derecha, donde fue posible verla.


Entramos a Ajijic por caminos de piedra embutida en cemento; en busca de su malecón, hermoso pueblo un poquito hecho por la idea de lo mexicano de sus norteños pobladores; un malecón hermoso, desde mi punto de vista el más bonito de todos. llegamos a descansar y comer una fruta o lo que fuera que cada cual se procuró. a estirar un poquito las piernas y relajarse perdiendo la mirada en la rivera opuesta. Ajijic Chapala. Carretera angostita, tráfico de pobladores y paseantes tapatíos, la caballada lista para alquilarse, hasta puesto de herraduras a media calle, pintoresco y un poquito desentonado... se esperaría un establo, sin embargo eso plasma el espíritu del ranchero que todo lo hace por sí mismo.


En plena carretera y plena ciVilización, dos horas y cuarto después del arranque, rodamos frente a enormes tiendas de autoservicio y el ruido de motocicletas y vistas de cuero, muy al estilo gringo; los añejos hoteles y las casonas nos dieron la bienvenida al Malecón de Chapala.


He de resaltar que conté con la valiosa ayuda de los organizadores quienes me "pastorearon" y se fijaron en que llegara en las mejores condiciones, cosa que agradezco desde el fondo de mi corazón, porque sé que no rodar al tope de su capacidad puede ser menos estimulante,;


Al que no debo de agradecer por simple principio es a aquel “señoron guerrero” de todas las batallas y de todas las rodadas que se refirió a su posición como de "barredora" este fue el típico granito en el arroz que no falta en ningún lado, y que hasta cierto punto le da el sabor por las diferencias entre gente y no entre polvo y basura; estoy cierto que los novatos y otros lentos como yo, nos esforzamos por alcanzar al pelotón, pero a veces el cuerpo no da, mil disculpas por ello, con toda certeza debo aprender un nuevo vocabulario...


Creo que ya es mucha descripción de un recorrido que como el de "el Señor de los Anillos" tendría una ida y una vuelta. Basta decir que para una persona que hasta hace 4 meses estaba sentada en un sillón, este recorrido se antojó muy posible como lo fué, gracias a los amigos de Cámara Rodante, con quienes si Dios nos da vida y nos siguen invitando, rodaré en otras hermosas ocasiones como esa.

Rafael Padilla Barba
Cámara Rodante

martes, 18 de julio de 2017

UNA EXPERIENCIA INOLVIDABLE, RODAR CON MI HIJO POR PRIMERA VEZ, MÁS DE 50 KMS" CRÓNICA DE HUMBERTO VÁZQUEZ.


La aventura comenzó desde temprano, ya que al dirigirnos al punto de reunión en la colonia las Fuentes a las 6:30 am, comenzó un tremendo aguacero que no se podía ver a 20 metros de distancia, lo cual parecería que se suspendería por causas del clima ¿pero cual fue nuestra sorpresa? que salimos puntuales a las 7:00 am con destino al punto de reunión en el Malecón de Jocotepec.


Al llegar a Jocotepec nos recibieron como si fuéramos miembros del grupo desde sus inicios, todos fueron muy atentos y amigables. En punto de las 9:00 am Carlos (organizador) nos presentó a los guías de la ruta: Juan de Dios y Paco,  y dieron las indicaciones durante el trayecto.


Salimos en dirección de El Chante con un clima excepcional, ya que estaba nublado sin Sol y una temperatura muy agradable; al momento de ir rodando pasamos por lugares que no conocíamos ya que siempre transitamos por la carretera y nunca por las veredas y callejones de los pueblos, posteriormente nos dirigimos a San Juan Cosalá y Ajijic en donde tomamos excelentes fotografías.


Durante el trayecto nos dimos cuenta de la fraternidad del grupo ya que siempre estuvieron atentos a a nosotros (mi hijo de 10 años y yo), que siendo nuestra primera experiencia en una rodada tan larga (50 Kms) éramos los últimos del grupo.


Llegamos a Chapala alrededor de las 12:00 del dí, unos antes y otros después, pero al final todos llegamos; tuvimos oportunidad de descansar un momento y de disfrutar de una buena nieve de garrafa para aliviar el cansancio y tomar unas excelentes fotografías del Malecón, otro espectáculo que pudimos apreciar fue a los Voladores de Papantla un espectáculo único!


A las 12:30 del día, se llego el momento del regreso a Jocotepec, aunque físicamente cansados, anímicamente al 100% por toda la energía que el grupo te transmite, este regreso fue lento ya que mi hijo estaba algo cansado y su bicicleta comenzó a fallar, pero lo que más me impresionó fue la seguridad que maneja Cámara Rodante, ya que en todo momento fueron escoltando a mi hijo guardando su integridad, lo que me dejó un gran sentimiento de camaradería entre todos, en todo momento aconsejaban y animaban a mi hijo y a mí para un mejor desempeño y siempre mantener una buena actitud ante el cansancio.


Finalmente llegamos a Jocotepec, 1 hora después que todo el grupo, y siempre los guías y Carlos estuvieron pendientes de que llegáramos sanos y salvos.


El sentimiento de haber completado la ruta en nuestra primera vez, es un sentimiento que no se puede describir, se necesita vivirlo para experimentarlo.

Por todo lo anterior estamos muy agradecidos y sentimos que ya pertenecemos a “Cámara Rodante” nos vemos en la próxima RODADA!!!!

César Octavio Vázquez Gutiérrez (Papá) 
Humberto Vázquez Pérez ( Hijo)
Cámara Rodante