COLECTIVO

Guadalajara, Jalisco, Mexico
Somos un grupo de amigos amantes a la fotografía y a la bicicleta, de ahí el nombre de este blog. Cada domingo vamos a pedalear por diferentes rumbos de la ciudad y fuera de la misma. Hacemos tanto ciclismo de montaña, ciclismo urbano y biciturismo. Con esto queremos fomentar el uso de la bicicleta como una herramienta viable de movilidad, de salud y de diversión. ¡¡¡Animate a rodar con nosotros, saca tu bici a pasear!!! Escríbenos a camararodante@hotmail.com
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jueves, 18 de junio de 2026

Y MIRE UNA NATURALEZA TAN COMPLETA


La cita ya estaba hecha el domingo, a las siete de la mañana, nos reunimos para rodar al mirador de Mezcala, era mi primera vez en rodar a un lugar tan lejos y desconocido pero estaba muy entusiasmado de vivir esta experiencia. 

Desde el principio, la lluvia nos tomó por sorpresa, pero el grupo, es demasiado unido, a pesar de estar todos empapados la energía se mantuvo a flote. 

A pesar de las ponchaduras, algunos componentes dañados, siempre había alguien dispuesto a ayudar. Los organizadores nos acompañaron todo el tiempo, como si fuéramos parte de su familia.

Continuamos hacia Cristo Rey, al llegar al inicio de la pendiente solo miraba la gran subida que seria demasiado pesada pero con los ánimos de todo los integrantes se llego a la cima. 

El paisaje y la vista eran increíble, por una parte se miraba la ciudad y los grandes edificios y por otra parte esos cerros cubiertos por nuves reposando sobre ellos.

Seguimos hacia nuentro destino, al paso de lo kilómetros y pedaleos fuimos adentrando a la nutarelaza, ya no circulaban carros, ya no había el sonido de la ciudad, solo naturaleza y tranquilidad.

Pasamos por un pequeño río hasta empezar otra subida muy pesada, por momentos era complicado subirla siquiera caminado pero habia compañeros que la subian con mucha facilidad.

Cuando llegamos, a nuestro objetivo, el Mirador de Mezcala, las vistas fueron increíbles. Nunca había mirado una naturaleza tan completa: a cada lado, solo había cerros, barrancas, y un paisaje que parecía no tener fin. 

Luego bajamos y todo el grupo se quedó a desayunar. Ahí, juntos, recargamos energía, compartimos risas, y nos preparamos para el regreso. 

Al final, fueron 54 kilómetros, y aunque fue duro, me llevé una satisfacción enorme de saber que, con este grupo, todo es posible.

Por Luis Alberto Luna 

miércoles, 1 de octubre de 2025

DE CICLISTA A LA VUELTA DE LA ESQUINA A SER STAFF DE CÁMARA RODANTE

Desde ya hace unos meses rodando con esta familia y comunidad de Camara Rodante mi experiencia ha sido toda una travesía, verdadera aventura guiada por buenos lideres como Martín, Héctor, Saul, JuanMa, Damian entre otros, rodadas nocturnas yendo a Colomos III y Huentitan hasta Rodadas los Domingos por los senderos de Chapala, Atequiza, Etzatlán, Zapopan y sus alrededores, tengo que admitir que ha sido toda una experiencia nueva, desde pequeño mis trayectos en bici eran a la vuelta de la esquina para tocar la puerta de un amigo o incluso para ir por las frutas y verduras motivado por la chancla voladora que te esperaba si no lo hacías.

Ahora desde este lado de la mesa y con la confianza de todo el equipo de Staff me ha tocado guiar en estas ultimas rodadas, es sorprendente el aprendizaje que uno puede llegar a obtener, demuestra que nunca terminas de aprender y lo mejor es que lo haces al lado de aquellos guerreros de mil batallas como lo son todos aquí.

De ser espectador a ahora llevar la responsabilidad de un conjunto de personas es sin duda diferente pero igualmente gratificante sobre todo al escuchar a todos al final de las rodadas expresar lo agradable que se la pasaron, incluso en esta ultima rodada hacia Mirador de Mezcala paso algo que no me había tocado ver en ninguna, me toco cuidar al grupo desde la ultima posición y ya casi por terminar el recorrido en Rio Blanco me detuve a saludar a ciclistas compañeros de otros grupos ocasionando que el grupo se adelantara mucho, en mi intento de alcanzarlos a pedaleo rápido me encuentro con Martín a unos km’s adelante donde me dice que el grupo se emociono tal cual equipo de competencia y pues nunca los alcanzamos si no hasta la entrada a la ciudad casi llegando al templo Santuario De Jesús en la avenida, el chavo que iba al ultimo nos dice que solo veía que el de adelante le daba y el penúltimo nos dice que veía que el de adelante también le daba asi hasta seguir la cadenita como buen equipo sin parar y darse cuenta en donde se encontraban, ese sentimiento de si regañarlos o motivarlos mas a seguir ese ritmo jejeje lo único que dijimos fue un bien hecho, se motivaron!! 

En esta ultima rodada hacia Mirador de Mezcala hubo paisajes increíbles, risas y diversión a pesar de que tres de los integrantes que no eran de Camara Rodante si no que se agregaron a la rodada en el camino por que no conocían el Mirador no pudieron continuar ya que a uno de sus amigos se le barrio el buje/flecha de la llanta trasera dejando su llanta sin poder girar, se necesitaba una llave perica que desafortunadamente nadie llevaba y tuvieron que caminar a la comunidad mas cercana, lo que nos dejo tranquilos es que ellos eran de ahí y no hubo problema.

Una cosa más por platicar es que el Mirador Cristo Rey nos regaló casi el inicio del Otoño con flores y hojas amarillas por todo el valle haciendo el recorrido mas pintoresco, al bajar caminos llenos de lodo que nos hacían sudar la gota gorda y sin falta de mencionar las subidas desgarradoras que al final nos regalaban una hermosa vista desde el Mirador de Mezcala a un lado del cerro de la botella, una experiencia inolvidable.


Ya el regreso estuvo mas tranquilo pero no sencillo ya que el cansancio hizo de las suyas, llegando a la “Y” nos atascamos con carnitas y las buenas cheves al ritmo de los grupos de Razors 4x4 y CuatriMotos que a todo volumen de sus radios se hizo el ambiente.

Empanzonados, felices y Motivados nos dirijamos al ultimo tramo del recorrido terminando en Farmacias Guadalajara hacia el conocido punto de inicio en San Isidro de cada rodada.

Excelente rodada y otra extraordinario experiencia!!

Por su amigo Ricardo Moreno.


miércoles, 31 de julio de 2024

UNA RODADA DIVERTIDA, ENTRE LODAZALES Y PAISAJES MUY VERDES

Es domingo 28 de Julio y recién el día anterior me he decidido a conocer una ruta más, pues en el pasado durante los inicios de la pandemia del COVID se dio la ocasión de salir con Cámara Rodante para cruzar los caminos de Copala, pero en esta nueva aventura me apetece un poco más y de hecho he quedado sorprendido de buena manera con la cantidad de puntos de interés visitados. 

La ruta estuvo sabrosa y variadita, verán uds. el itinerario contó con experiencias que van desde las típicas paradas técnicas en tienditas hasta encuentros en comunión con las deidades de este y de otros reinos; se han cubierto las expectativas tanto para el ciclista de paso calmo pero constante, así como también ha ofrecido numerosos cruces desafiantes para el disfrute de los más audaces.

La cita fue en plaza San Isidro, Zapopan, Jal.; para cerca de las 07:30am 12 ciclistas pudimos acudir, ya apostados frente a nuestros flamantes guías atentos estuvimos recibiendo por parte de Héctor los saludos e instrucciones necesarias antes de salir, y junto con ello su filosofía: “no dejar a nadie atrás” que es sello de Cámara Rodante, una de las cosas que mejor vibra transmiten y lo convierten en mi colectivo favorito.

El primer tramo del viaje fue a través de un mar de niebla que encontramos en la hondonada donde se encuentra enclavado el pueblo de Rio Blanco, es impresionante ver un contraste tan alto en menos de 2Km con la transición de una zona urbana como lo es la de Belenes al de un microclima generado por la riqueza natural del bosque del Nixtiquil. 

Enseguida un ascenso que nos llevó hasta el reciente fraccionamiento de la Azucena, unos momentos de espera para el reagrupamiento del contingente, tomar un respiro frente a algunos paisajes y la segunda sesión de fotos.

 Ahora sí, apretar el paso por que el siguiente destino es el mirador del Cristo Rey, pero antes pasando por varias pequeñas comunidades, flanqueando la Hacienda de la Escoba, el bullicio de Tesistán y Santa Lucía.

Para cuando hacemos la tercera parada de reagrupamiento ya estamos al pie del cerro del Cristo Rey, y en ese momento se ve descendiendo en su bicicleta un personaje pintoresco del lugar, don Alfredo, que al parecer desde otras ocasiones ya lo habían ubicado los integrantes del staff, al parecer es lugareño y visitante recurrente del Cristo Rey durante los fines de semana. 

La pendiente para llegar al monumento fue corta pero pronunciada, amplias vistas nos esperaban y sin lugar a dudas fue parada obligada para tomar algunos alimentos y bebidas además de lo que cada quién portaba, un kilo de tortillas y una bolsa de chicarrones patrocinados por Cámara Rodante que se trajo Héctor del último poblado —ándenle, échense un taco para recargarse de energía —insistió el staff, pues aseguraron que la rodada iba a estar tupida los carbohidratos los íbamos a necesitar, —¡órale pues! —A caballo regalado no se le ve el diente, pero me hubieran avisado para traerme la salsa botonera, para la próxima rodada me traigo una van a ver, jajaja. 

La foto del recuerdo en este spot se aderezó con la inclusión de nuestro nuevo amigo Don Alfredo, muy vistoso con su sombrero, botas y pantalón baqueros, haciendo gala de sus destrezas acrobáticas posó junto a nosotros para dejar grabado este momento a la posteridad; además de eso, la cúpula de los aclamados Clásicos bikers: Martín, Saúl, Héctor y Carlos le extendieron una invitación a seguirnos en redes sociales y quizás en un futuro rodar con nosotros. 

Ahora que lo pienso, si existe un Kaliman (Pedro Alatorre) en mundo de las carreras pedestres, bien podríamos nosotros tener un “Vaikero”, “cowbiker” o lo que sea que encarne el espíritu salvaje y aventurero del ranchero chido que se sube sin miedo a su birula y le da duro al ejercicio, un personaje que nos represente; mmh, habrá que pensarlo. Así fue como los 12 ciclistas alrededor del Salvador cual séquito de discípulos cumplimos una miniromería que sería tan solo la cuarta parte del recorrido programado.

En la siguiente etapa de nuestro recorrido, pues al adentrarnos en la cañada antes de llegar al mirador de Mezcala empezaría lo realmente hermoso y divertido:

Descensos escabrosos alternados con ascensos resbaladizos, desafiantes vadeos por ríos, lodazales y de fondo los paisajes más verdes y que se pueden tener tan cerca de la ciudad. 

Una vez llegando al tan esperado Mirador, Héctor nos platicó un poco de la historia del cerro de la botella (esa de las cartitas con los deseos de los participantes), platicamos amenamente durante 15 minutos y tomamos muchas fotos. Experiencia inolvidable.

Apresuradamente nos regresamos a Santa Lucía, ahora por una vía más corta, pues a pesar de haber comido bastantes suministros, ya daban ganas de algo salado y sustancioso para calmar el antojo del mediodía, de esta manera llegamos hasta los “abarrotes de la Y” y cada quien se dio grasa, unos con las carnitas y chicharrones y otros se fueron por los tacos, ah pero eso sí, todos compartimos nuestras mejores impresiones de la rodada junto con unas buenas chelas, ¡SALUD!

El retorno hasta el punto inicial en Plaza San Isidro estuvo solo levemente retrasado por una ponchadura que me tocó sufrir, pero que pudo ser resuelta en cuestión de 10 minutos, ahí se hizo notar la solidaridad característica de estas salidas en grupo, gracias camaradas. 

Esta ha sido una gran ruta con el estimado de 55Km, (al tanteo yo diría que 30 de ida y 25 de regreso aprox.), sin incidentes de consideración, un clima que fue muy benévolo al estar soleado casi todo el tiempo y con una compañía inmejorable. 

¡Muchas gracias!, nos veremos pronto, se cuidan mucho y que tengan excelentes rutas.

Por Arturo González 




martes, 23 de abril de 2024

LA TROZA CADENAS, UNA RODADA AL CERRO DE LA BOTELLA


Despertarse en domingo a las 6 de la mañana para salir a rodar? Muchos no lo entenderían... Es tan gratificante pedalear por el cerro y la carretera y desafiarte a ti mismo al subir esa gran cuesta que parece inalcanzable pero cuando llegas a la cima te sientes como "Superman".

En esta ocasión salí a pedalear por segunda ocasión con Camara Rodante y desde el principio me hicieron sentir parte de un grupo de amigos que llevan años haciendo esto juntos.

En punto de las 7:30 de la mañana arrancamos con rumbo a la primera parada,  el mirador del Cristo Rey en Tesistán, pedaleando se me fue el tiempo y cuando menos pensé el sol pegaba a plomo,  ya hacía sentir el calor que nos acompañaría por el resto del día, por lo que fue necesario parar a rehidratarnos con una cerveza bien fría en compañía de Carlos, Héctor y dos compañeros más que no recuerdo su nombre pero uno de ellos traía una bocina con muy buenas rolas de rock 70ntero... 

Después de esa parada casi obligatoria, continuamos hacia Cristo Rey, la cerveza parecia haberme dado la energía suficiente para llegar a la cima sin parar, ahora sí llegaba el merecido descanso, tomarte la selfi y la foto de grupo, para continuar con una leve pero demandante pendiente cuesta abajo llena de tierra floja y piedras sueltas, que afortunadamente todos bajamos sin complicaciones para reagruparnos y continuar hacia nuestro objetivo, el cerro de la botella.

Al comenzar a pedalear desafortunadamente trono la cadena de mi bici, Héctor con el sarcasmo que caracteriza a alguien que va a divertirse me dijo "ya me vas a poner a chambear" soltando una carcajada y poniéndose manos a la obra junto con Carlos me ayudaron a reparar la cadena con una muy buena multiherramienta que por cierto necesito conseguir una igual. 

Una vez reparada la cadena y puesta en su lugar, continuamos rodando entre brechas y terracería, para salir a lo que sería la antesala de un camino de piedras sueltas pero antes de eso, volvió a tronar mi cadena, por un momento me desanime y pensé en parar y pedir aventón hasta lo más cerca de plaza San Isidro dónde comenzamos la rodada, pero de nuevo el compañerismo salió a flote y logramos repararla y a darle...



Seguimos pedaleando, pasando por impresionantes paisajes agaveros, acompañados por el sol que no daba tregua pero eso no impedía disfrutar el recorrido... 

Se logró el objetivo llegamos al mirador de la sierra de Mezcala dónde de frente podíamos ver el cerro de la botella, ahí ya nos esperaba el grupo de al rededor de 15 compañeros, descansamos un rato, de nuevo la selfi para el face, pero hubo algo diferente grabamos un divertido vídeo en conmemoración del DIA DE LA TIERRA, invitando a utilizar la bicicleta para ayudar al planeta...

Partimos de regreso a Tesistán con el hambre ya rondando y con la meta de llegar a las carnitas, un refresco o una cerveza bien fría y descansar esa era motivación suficiente para llegar lo más pronto posible.

Una vez que comimos y descansamos un rato, llegaba la hora de partir al punto inicial, fue ahí donde me despedí de Carlos y Héctor ya que yo saldría con un grupo de 8 ciclistas y los demás se quedarían  a descansar unos minutos mas.

Hago está crónica para reconocer el compañerismo y la humildad de todo un grupo que muy poco o nada nos conocíamos y me demuestra que el ciclismo no solo es un deporte si no una disciplina en dónde puedes hacer muy buenos amigos.

Más que ruta del cerro de la botella yo la bautizo la "troza cadenas", hasta la próxima.

Por Ramiro Campos



martes, 18 de julio de 2023

MIRADOR DE MEZCALA UNA RUTA DIGNA DE RODAR




Este fin de semana fue diferente a los otros domingos de cuando salgo a rodar, ya que está ocasión fui con toda inquietud de conocer nuevos lugares.


Cámara Rodante organizó una ruta al mirador de Mezcala. Siempre fue un lugar que quería conocer, más no se me había dado la oportunidad de hacerlo. Fueron muchos ciclistas y varios de ellos ya nos habíamos visto y nos encontramos en esta rodada. 




Invité a varios amigos, de los cuales confié en que tenían la misma intención de pasarla bien en el camino. Desde que llegamos al punto de partida nos dimos cuenta que iba estar muy buena, ya que los organizadores tienen experiencia en el camino, ellos se portaron muy chido con todos. Los guías estuvieron al pendiente de todo lo que pasaba en el trayecto. 





En el camino, una parte yo ya ubicaba (solo al inicio) y conforme te ibas adentrando en el camino, comenzó a despertar más el interés para seguir y seguir avanzando. Todo el tiempo ví caminos chidos ¡y paisajes! ¿Qué les puedo decir? ¡Sorprendentes! Imagínense con estás lluvias... Pues eran caminos verdes, ¡pero enormes! 


Mientras avanzábamos por las veredas, se iba convirtiendo el terreno más técnico y con subiditas que se hacían muy retadoras.





Al llegar al mirador me sentí satisfecho pues como lo imaginé, el lugar estaba grandioso llenos de sus paisajes en árboles y agaves. Me la pasé tomando fotos, conviviendo con mis compitas que en esa ocasión me acompañaron y todos con las frases en boca " Que buena estuvo la rodada", "Que chidos paisajes", "Tenemos que regresar", "El día se prestó, para que fuera así de chida".


El regreso fue una satisfacción total al cerrar con un buen desayuno y el camino al punto. 

Gracias Cámara Rodante por qué fueron parte de una experiencia que no olvidaré.

Me queda muy claro, ¡Volveré a ese lugar!


Crónica por Hilario Rios



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miércoles, 3 de agosto de 2022

INCREÍBLE ENCONTRAR VISTAS HERMOSAS RODANDO DESDE CASA




Desperté preocupado debido a que durante la madrugada comenzó a llover y pensé que me perdería la rodada, afortunadamente dejó de llover y sin problemas me prepare para salir de mi domicilio listo para rodar hacia el punto de reunión. 


Después de 20 kilómetros que sirvieron como calentamiento, llegué al punto.  A las 8:00 a.m. los aproximadamente 43 participantes estaban listos para salir del punto de reunión hacia el destino “el Cerro de la Botella”.


Rodamos durante algunos kilómetros por calles, avenidas  y algunos caminos de terracería para llegar a la Magdalena, Tesistán. El grupo se juntó y los guías dieron indicaciones de que llegaríamos al Cristo Rey de Tesistán. Las subidas comenzaban, era el último tramo de camino urbano para comenzar a ascender por terracería al Cristo, agotando energía en esa subida pensando que ese era el destino final. La mayoría de los participantes y yo, pensamos que ese era el cerro de la botella y que de ahí regresaríamos, cuando la aventura de verdad comenzaba a partir de ahí.




Partiendo del Cristo de Tesistán iniciaba el camino con dirección hacia el Cerro de la Botella, los caminos técnicos comenzaban, partes que eran imposibles pasar montando la bici. Llegamos hasta un camino donde se dividían los dos cerros en los que nos encontrábamos, los caminos se complicaban, un tanto por los encharcamientos y otros en donde el camino era irregular con rocas. 


El grupo se volvió a juntar para recibir indicaciones, ya estábamos cerca del destino que se miraba a lo lejos. Las vistas se veían increíbles durante el trayecto, la vegetación verde, cruzamos dos cuerpos de agua, en donde en el segundo, la corriente era algo fuerte y la profundidad era de alrededor de 70 centímetros. 




Durante ese trayecto me ponché, pero gracias al apoyo del grupo pudimos cambiar la cámara muy rápido y continuar con el recorrido. Pasando el segundo cuerpo de agua, comenzaba la subida demasiado técnica para llegar al cerro de la botella, durante la subida me caí dándome un golpe en la rodilla, de nueva cuenta los integrantes del grupo me auxiliaron. Con el dolor aun en la rodilla, ya estábamos a nada de llegar al destino. 


Por fin, después de 4 horas y media, llegamos a un mirador llamado, “Mirador Mezcala”, todo se veía hermoso, la vista increíble, por el temporal todo era verde, era sorprendente el estar ahí, el llegar en bicicleta, el que un lugar como ese esté cerca de la ciudad, fue un momento de tranquilidad total. 







Rodar en grupo da esa seguridad, que en un domingo un montón de ciclistas desconocidos nos volvemos conocidos, todos nos apoyamos, nadie se queda atrás, en la convivencia pareciera que nos conociéramos de toda la vida, se siente esa hermandad, “hermandad ciclista”.


Agradecimientos totales a Ismael, Víctor, Ramón y Héctor por apoyarme durante las lesiones que tuve y las fallas mecánicas de la bicicleta. Gracias a Cámara Rodante y a todo su staff que hacen que las rodadas se vuelvan increíbles.


Crónica por: Samuel Gomez