Bienvenidos a Cámara Rodante, salimos los domingos, por la mañana, a trepar cerros. Los miércoles, por las noches, nos gusta rodar en la ciudad desde el Santuario de la Bicicleta 🚲🚵🚴📷 Síguenos en https://chat.whatsapp.com/BbAZwsTFZHTKCnEgJTw7Cr
COLECTIVO
- CAMARA RODANTE
- Guadalajara, Jalisco, Mexico
- Somos un grupo de amigos amantes a la fotografía y a la bicicleta, de ahí el nombre de este blog. Cada domingo vamos a pedalear por diferentes rumbos de la ciudad y fuera de la misma. Hacemos tanto ciclismo de montaña, ciclismo urbano y biciturismo. Con esto queremos fomentar el uso de la bicicleta como una herramienta viable de movilidad, de salud y de diversión. ¡¡¡Animate a rodar con nosotros, saca tu bici a pasear!!! Escríbenos a camararodante@hotmail.com
jueves, 7 de agosto de 2025
“SALIMOS 49, REGRESAMOS 49”
NUESTRA PRIMERA VEZ CON CÁMARA RODANTE
El pasado 3 de agosto de 2025, mi esposa y yo vivimos una experiencia realmente memorable: nuestra primera rodada junto al colectivo Cámara Rodante.
La jornada estuvo colmada de emociones, paisajes sorprendentes y una compañía que hizo todo aún más especial.
Desde hace algunos meses, habíamos descubierto el placer de pedalear. Pero fue enesta salida donde esa afición se convirtió en una pasión concreta.
Rodar junto a personas que comparten tu entusiasmo, bajo un cielo claro y sobre rutas llenas de encanto, nos recordó que el ciclismo es algo más que deporte: es una forma de explorar, conectar y disfrutar.
Cada kilómetro recorría elevaba nuestra motivación. Los gritos de “¡sí se puede!” resonaban justo cuando más lo necesitábamos, recordándonos que estábamos, de verdad, en el lugar y momento adecuados. Los paisajes fueron el premio perfecto: caminos que recompensan el esfuerzo.
Queremos agradecer sinceramente al equipo de Cámara Rodante por su entusiasmo y dedicación. Gracias por organizar rodadas que son mucho más que salidas en bici — son oportunidades para descubrir, compartir y disfrutar a nuestro propio ritmo.
Con un afectuoso saludo, Ángel y Brenda.
sábado, 29 de septiembre de 2018
"RECIBIR EL OTOÑO 2018 HACIENDO BICITURISMO EN LA RIBERA DE CHAPALA", CRÓNICA ANA CLAUDIA NEPOTE
En total, un recorrido de 53 kilómetros en un paseo considerado sencillo porque no tiene muchas pendientes y apto para todos los niveles de ciclismo. Además, las vistas que se aprecian durante el recorrido del Lago de Chapala son increíbles.
La cita acordada para quienes partieron desde Guadalajara fue a las 7:00 horas en la colonia de Las Fuentes. Desde ahí partimos en automóviles cargados de bicicletas y buenas energías hacia Jocotepec. El segundo punto de encuentro fue acordado a las 8:30 horas en el malecón de Jocotepec, Jalisco. Hasta ahí llegamos puntuales al estacionamiento del malecón que en ese momento estaba vacío.
Lo mejor de la llegada fue contemplar el sol reflejándose sobre un gran charco que rodeaba las esculturas de pescados que caracterizan al lugar. La noche anterior cayó una tormenta en gran parte de la zona metropolitana de Guadalajara y en la ribera de Chapala.
Inicio del recorrido
Los guías de la rodada - James Tomtcat, Francisco Javier Casillas y Juan de Dios – dieron la bienvenida al grupo y explicaron cómo sería el plan de la rodada: iríamos hacia Chapala por un camino alterno a la carretera, en su mayor parte “terracería”, lo cual facilitaría visitar los malecones de los poblados que se encuentran entre Jocotepec y Chapala.
El regreso sería por toda la ciclopista de 22 kilómetros aproximados que une Chapala con Jocotepec y es utilizada cotidianamente por decenas de ciclistas locales y visitantes que la utilizan para desplazarse por motivos laborales o de paseo. De acuerdo con la información que Cámara Rodante publicó previamente en Facebook, el objetivo de esta rodada era “iniciar desde el malecón de Jocotepec pasando por el de San Juan Cosalá, visitando igual el de Ajijic y llegar hasta el poblado de Chapala y todo esto rodando por brecha para así retornar por los tramos de la ciclopista y terminar nuevamente en Jocotepec”. Este llamado convocó a aproximadamente 60 ciclistas, para aproximadamente una decena de ellos fue su primera rodada con la Cámara Rodante.
Entre los participantes en esta rodada estuvo Carlos Ibarra, uno de los miembros fundadores del grupo, acompañado de su familia. Así que el “ciclista” en este paseo fue Santiago de 11 meses de edad que iba cómodamente sentado en la sillita montada a la bicicleta de Araceli, su mamá. Julieta, de 8 años, también acompañó a su mamá durante la rodada, mostrando sus destrezas como joven promesa del biciturismo.
Así fue entonces como partimos por el malecón de Jocotepec para recorrer parte del pueblo con rumbo a Chapala a través de una calle paralela la orilla del lago. Conforme pedaleábamos, la calle empedrada presentaba algunos retos como sortear hoyos, esquivar algunas piedras y cruzar grandes y profundos charcos llenos de lodo.
En cuestión de algunos minutos, las bicicletas, tenis y ropa de la mayoría de los ciclistas estaban llenas de lodo y agua enlodada. Afortunadamente creo que nadie se cayó en medio de un charco, aunque si hubo uno que otro resbalón.
Los lugares de visita
El primer malecón que visitamos fue el de Chantepec. Ahí nos detuvimos un buen rato porque ya había algunos ponchados y era necesario hacer algunos ajustes técnicos en bicicletas. Esta primera parada me sirvió para volver a apreciar la hermosa luz otoñal que ya comienza a percibirse en el paisaje chapalico. También el aire fresco de la mañana se sentía distinto, y pedalear a la orilla del Lago era muy placentero. Pero no lo era para todos, la familia de Carlos Ibarra tuvo que dejar el grupo a la altura de San Juan Cosalá porque Santiago podría enfermarse por los vientos que predominaban a esa hora.
Nos volvimos a meter a las brechas de los poblados, que en realidad se convertían en interminables calles empedradas por las que había que rodar rápido. En lo personal me cuesta trabajo pedalear sobre este tipo de superficie, la sensación de vibración en los brazos y antebrazos al sujetar el manubrio no me gusta, mi bicicleta no tiene buena amortiguación y hay que ir muy atenta a cualquier hoyo o piedra que haya en el camino. A pesar de las condiciones del camino, el resto del grupo pedaleaba delante de mi sin ningún inconveniente.
El paisaje, a ratos urbano, a ratos rural y muy frecuentemente mezclado, me gustó mucho. Conforme iba mirando las casas y lugares que íbamos recorriendo, pude notar e imaginar parte de la historia de los pueblos de la ribera de Chapala. Algunas casas permanecen igual a través del paso del tiempo y se nota cierto aire de ruralidad, mientras que otras zonas se sienten muy diferentes, cediendo a la presión de desarrollo urbano que responde a las necesidades ¿o aspiraciones? de hacer de la zona el paraíso de gente mayor retirada, sobre todo personas norteamericanas que gustan del buen vivir en el clima de Chapala. Así, note contrastes entre casas viejas, pero pintorescas y bien cuidadas, a grandes residencias y arquitectura urbana y en desarrollo.
Creo que de todos los malecones que visitamos, el más conocido y bonito es el de Ajijic. En contraste, uno completamente desconocido para mi fue el malecón de San Antonio Tlayacapan que incluso tiene letreros que facilitan la interpretación ambiental del sitio. Es un lugar ideal para ir a observar las aves y el conocer más detalles del ecosistema lacustre de esa región.
Después de aproximadamente tres horas y media de recorrido llegamos a Chapala. Ahí los guías dieron una hora para estar en Chapala y descansar. Eran las 12:40 del día, yo moría de hambre y junto con Cynthia decidimos quedarnos un ratito en Chapala a recuperar energías, pero iniciaríamos el retorno aparte. Esperar una larga hora a que se reuniera el grupo otra vez y regresar hasta Jocotepec en la hora más difícil de sol y calor no se nos antojaba nada. Así que estuvimos un rato descansando bajo la sombra de un gran árbol que está frente a la Parroquia de San Francisco de Asis de Chapala, construida entre 1860 y 1870.
El retorno
Después de ese agradable rato, Cynthia y yo emprendimos el regreso. Antes, nos tomamos la foto del recuerdo en las letras coloridas de la toponimia de Chapala y Cynthia además, fotografío a la estatua de Mike Laruen, un cantante jalisciense originario de El Salto, Jalisco pero que la mayor parte de su vida trabajó como músico en el Beer Garden, un clásico restaurante de Chapala.
El paseo para mi concluyó en La Floresta en donde acordé punto de encuentro con mi papá y mis hijos que fueron por mi en auto. Cynthia continuó el regreso acompañada de Trini y Guillermo. Creo que lo mejor del regreso fue cruzar, por la carretera, San Juan Cosalá y recibir cubetazos y baño de agua porque todo el pueblo celebraba mojando a las camionetas y gente que pasaba por la carretera.
Feliz aniversario a la Cámara Rodante A manera de Colofón, cabe destacar que este interesante grupo de ciclistas en Guadalajara está por cumplir su primera década de historias. Es un buen grupo que inició con el fin de compartir dos pasiones, el ciclismo y la fotografía. Se trata de un grupo abierto que promueve el uso de la bicicleta los fines de semana. Sus integrantes se van turnando para diseñar rutas por increíbles lugares del estado de Jalisco y algunas veces de otros estados, como el caso de paseos en Michoacán y Nayarit.
He participado en algunas rodadas y todas las he disfrutado mucho. Siempre conoce uno nuevas personas y se encuentra solidaridad y empatía durante el recorrido. No sobran las personas que te ayudan en cualquier dificultad y en los paseos, por lo general, se cuenta con una “barredora”. Alguien que viaja en automóvil o camioneta al final del grupo de apoyo en caso de alguna avería seria en las bicicletas o de cansancio o accidente menor de los ciclistas. Chapala no fue la excepción y reconozco el compromiso de estos ciclistas por apoyar y ofrecer las mejores condiciones para los paseos. En particular en este paseo percibí cierta desorganización entre los guías, al llegar a Chapala, el grupo de dispersó y cada quien se regresó a su tiempo y a sus ritmos. En particular, creo que cámara rodante está perdiendo el espiritú de hacer biciturismo y se dedican a andar en bicicleta así nomás. Me hubiera gustado que en cada parada o durante el trayecto los guías compartieran más información local, sobre la historia, la gastronomía o la cultura de los lugares que recorremos. Así, el paseo cobra un sentido diferente. También encontré poco tiempo para tomar fotografías. Otro aspecto que no me gusta de los paseos que involucran muchos participantes es que los urbanitas no pueden dejar los sonidos urbanos detrás. Así que cargan con ellos bocinas y su propia música que además, tenemos que escuchar los demás ciclistas, compartamos gustos musicales o no.
Cada quien tiene sus preferencias particulares al rodar, yo disfruto más los aromas y sonidos de la naturaleza porque me permite estar en el presente y vivir más de cerca la experiencia local de cada rodada. Sin duda, salir a andar en bicicleta con grandes grupos de personas también se vuelve un ejercicio de tolerancia y respeto hacia los demás.
Muchas felicidades por esta primera década de camaradería a vuelta de pedal. Que vengan muchos años más y surgan de aquí nuevas experiencias y personas más sensibles a la cultura y al movimiento ciclista nacional y mundial. Cada vez que pueda, me seguiré uniendo a sus rodadas.
*Ana Claudia Nepote
Cámara Rodante
* La autora es tapatía radicada en Morelia, Michoacán, desde donde anhela contar con un grupo como Cámara Rodante para seguir haciendo biciturismo.
martes, 1 de mayo de 2018
"ESPECTACULAR RODADA POR LA RIBERA DE CHAPALA". CRÓNICA DE ROSARIO MARTÍNEZ.
Por fin publicaron la rodada en Cámara Rodante!!! Vamos? Pregunte a mi hermano quien me contestó: vamos!!! Me dispuse a disfrutar la agradable rodada a Chapala con sus vistas, por un lado la laguna y por el otro la montaña.
Eran las 5:30 am del domingo, ya con mi mochila lista desde el día anterior, es el único día que no me cuesta levantarme, a alistarme para salir, encontrarme con Víctor y llegar al punto de reunión en Jocotepec.
Mientras los demás compañeros llegaba me subí a mi bicicleta para probar los cambios y revisar si necesitaba algún ajuste, todo estaba bien, pedalee alrededor de una fuente y la laguna me llamó para saludarme con una vista espectacular del Sol viendo su reflejo en las aguas de la laguna.
Iniciamos nuestra rodada y no podía faltar la foto oficial, una en la fuente y otra en el puente. Visitamos los malecones entre Jocotepec y Chapala como el de San Juan Cosalá, Ajijic, entre otros.
Rodamos entre calles empedradas, un poco de la ciclopista -que por cierto está en malas condiciones-, carretera y casas bonitas a la orilla del lago.
El grupo iba pedaleando a buen ritmo, compañeros que iniciaban con Cámara Rodante, compañeros que no faltan cada semana, compactando el grupo y siguiendo las indicaciones de los guías, a un compañero se le ponchó la llanta y todos lo esperamos hasta que estuviera listo.
Llegamos a Chapala temprano, varios compañero ciclistas decidieron emprender inmediatamente el regreso, otros más quisimos pasar al restaurante Acapulquito a comer para recargar energías y descansar.
El regreso fue por toda la ciclopista y cada quien a su ritmo, para esa hora el sol ya nos estaba cobrando, pero finalizamos la rodada muy satisfechos, esta es una ruta ideal para principiantes ya que ofrece un paisaje muy lindo y una ruta fácil.
Anímense a rodar, andar en bici ejercita, conoces bellos pueblitos, disfrutas la cultura, clima y gastronomía de los diferentes lugares en los que rodamos, además, los guías y el resto de los compañeros siempre están al pendiente del grupo.
Saquen su bici a pasear.
Nos vemos pronto
Rosario Martínez Soto
Cámara Rodante
viernes, 8 de diciembre de 2017
"DISFRUTÉ DE UNA EXCELENTE RODADA POR LOS MALECONES DE CHAPALA" CRÓNICA DE EDGAR HUMBERTO TORRES
Todo comenzó el sábado por la noche cuando mi papá me dice que iríamos a rodar con Cámara Rodante de Jocotepec a Chapala, mencionando que era una rodada muy fácil ya que era “puro parejito”. Convencido de ir, me fui a dormir.
El domingo me despiertan a las 6:30 am y todavía con mucho sueño me levanto y me preparo, y ya listos nos percatamos que no llegaríamos al punto de reunión, así que mi papá decidió que nos fuéramos directo.
Fuimos los primeros en llegar a Jocotepec, pero después de un rato llegaron todos, así que rápido bajamos las bicis y nos pusimos los cascos y guantes; nos dieron las indicaciones de la rodada y partimos para tomar la primera foto de grupo.
De ida pasamos por todos los malecones que hay entre Jocotepec y Chapala y en cada uno nos parábamos a descansar un poco y a tomar fotos. Ya casi para llegar a Chapala, me di cuenta que mi bici estaba ponchada y rápido mi papá soluciono el problema para así alcanzar al grupo que nos esperaba.
Cerca de las 12:00 pm llegamos a nuestro destino; ahí del sr. Víctor nos dio una hora para desayunar y descansar y así poder regresar, mi papá, mi mamá y yo salimos como cinco minutos antes que todo el grupo, ya que yo soy un poco más lento, pero agarramos un ritmo ya sin ningún contratiempo.
El regreso fue mucho más rápido, cerca de las 2:30 pm llegamos a donde estaban los carros, ya muy cansado pero feliz por haber logrado más de 55 kilómetros
Edgar Humberto Torres Sanchez
Cámara Rodante
miércoles, 19 de julio de 2017
"DEL SILLÓN A LA BICICLETA" CRÓNICA DE RAFAEL PADILLA.
Madrugada fría y húmeda, de esas que te dan ganas de no salir de la cama; de mal en peor, se avecinaba una tormenta con rayos y truenos estilo olimpo, con sus dioses en plena batalla, todavía más; ya en camino y habiéndome sobrepuesto a todo lo anterior y con la bici debidamente atada al rack, en el camino al punto de reunión allá en "Las Fuentes", se desató una tormenta de esas que hunden al Titanic.
Pensaba, por ser mi primera salida a rodar con Cámara Rodante, que esa, mi primer salida, se habría estropeado y que quizás se pospondría para mejor ocasión o cuando menos, mejor clima; a tiros y tirones, llegamos más de los que se supondría por el clima tan descompuesto y dadas las siete con treinta, partimos a Jocotepec con las bicis empapadas y con el ánimo seco y un poco ansioso para rodar. Salida.
Llegando a Joco, al puerto y su malecón (el primero de la visita) gozamos de un clima claro y un poco nuboso, espectacular para rodar; todos los presagios funestos y las caras largas como que se empezaron a iluminar; comenzó el desamarre y bajada de bicis, el llenado de ánforas y llantas, la puesta de cascos y guantes y las respectivas mochilas y elegantes camel backs; hasta jerseys, como dicen los españoles maillots y culottes muy pro. Ya eran pasadas las 8:30 nos reunieron, hubo presentaciones generales y el instructivo para la rodada; por fin todos muy contentos, arrancamos.
De Jocotepec a El Chante y San Juan Cosalá.
Rodamos por la zona rural, donde la vista del lago, los caminos cenagosos, perros, vacas y casitas muy humildes conviven con residencias de lujo, por las paredes traseras de la zona de desarrollo urbano, lo que dio la nota de casi todo el recorrido, aunque vistas verdes y azules fueron la constante sobre piedra viva. Los compañeros mejor acondicionados se destacaron y adelantaron, seguimos el paso un poco a distancia; las suspensiones de las bicis subían y bajaban, entre lodo y agua, como debian, sometidas a la superficie, los rostros todos emocionados bajo la sensación de dolor o entumecimiento de muñecas y traseros… pura técnica.
En los caminos de San Juan Cosalá, gente hermosa y amable a fuerza de serlo con nosotros... le aplaudieron a mis canas creo yo, que sin ser viejo doy la apariencia de serlo. Bien por este recibimiento que eliminó la sensación de inseguridad que se vive en todos lados. Bravo por san Juan! luego, ya en la ciclovía, otra vez las caras de piedra y concentración. De camino a Ajijic: Una pequeña cumbre.
En la ciclovía, tantito antes de Piedra Barrenada al menos así lo ubique en mi mente, se sube una cuesta por el cerro, un caminito angosto de pendiente muy pronunciada, como de un metro de ancho teniendo por un lado el farallón del cerro y por el otro el corto despeñadero y de fondo, entre el brezal, un azul emplomado con destellos, una de mis vistas favoritas del recorrido, además de que me sentí en un track semisalvaje, como de aventura...
La Ciclovía o la carretera.
Tuvimos muy buen liderazgo, aunque como resultado de las decisiones surgieron diferencias de gusto que por rodar por la ciclovía o por carretera en pelotón ... café con azúcar o sin ella, todo bien... lo que pasó fue que en ese tramo la ciclovía estaba cortita y los cruces entre los dos sentidos de la carretera tenían su grado de dificultad. Yo así lo entendí que me corrijan si estoy equivocado, soy nuevo aqui, vengo a aprender.
Que sensación! rodar en lo parejo con una pendiente suave una carretera más o menos parejita y eso sí el pelotón como si fuera la última etapa del “Tour de France”, por llegar a los campos Elíseos! todos hicieron gala del super acondicionamiento que previamente han adquirido, hombres y mujeres dignos de todo mi reconocimiento! a cadencia fuerte y velocidad más que buena... jejeje los vi desde atrás como si fuera el camarógrafo y no un participante.
Las bicis se iban tragando los kilómetros y las vistas de condominios, plazas y terrenos para urbanizar dejaban entrever la bravura del monte que teníamos a la izquierda y la hermosa dama agua que nos acompañó por la derecha, donde fue posible verla.
Entramos a Ajijic por caminos de piedra embutida en cemento; en busca de su malecón, hermoso pueblo un poquito hecho por la idea de lo mexicano de sus norteños pobladores; un malecón hermoso, desde mi punto de vista el más bonito de todos. llegamos a descansar y comer una fruta o lo que fuera que cada cual se procuró. a estirar un poquito las piernas y relajarse perdiendo la mirada en la rivera opuesta. Ajijic Chapala. Carretera angostita, tráfico de pobladores y paseantes tapatíos, la caballada lista para alquilarse, hasta puesto de herraduras a media calle, pintoresco y un poquito desentonado... se esperaría un establo, sin embargo eso plasma el espíritu del ranchero que todo lo hace por sí mismo.
En plena carretera y plena ciVilización, dos horas y cuarto después del arranque, rodamos frente a enormes tiendas de autoservicio y el ruido de motocicletas y vistas de cuero, muy al estilo gringo; los añejos hoteles y las casonas nos dieron la bienvenida al Malecón de Chapala.
He de resaltar que conté con la valiosa ayuda de los organizadores quienes me "pastorearon" y se fijaron en que llegara en las mejores condiciones, cosa que agradezco desde el fondo de mi corazón, porque sé que no rodar al tope de su capacidad puede ser menos estimulante,;
Al que no debo de agradecer por simple principio es a aquel “señoron guerrero” de todas las batallas y de todas las rodadas que se refirió a su posición como de "barredora" este fue el típico granito en el arroz que no falta en ningún lado, y que hasta cierto punto le da el sabor por las diferencias entre gente y no entre polvo y basura; estoy cierto que los novatos y otros lentos como yo, nos esforzamos por alcanzar al pelotón, pero a veces el cuerpo no da, mil disculpas por ello, con toda certeza debo aprender un nuevo vocabulario...
Creo que ya es mucha descripción de un recorrido que como el de "el Señor de los Anillos" tendría una ida y una vuelta. Basta decir que para una persona que hasta hace 4 meses estaba sentada en un sillón, este recorrido se antojó muy posible como lo fué, gracias a los amigos de Cámara Rodante, con quienes si Dios nos da vida y nos siguen invitando, rodaré en otras hermosas ocasiones como esa.
Rafael Padilla Barba
Cámara Rodante




























