COLECTIVO

Guadalajara, Jalisco, Mexico
Somos un grupo de amigos amantes a la fotografía y a la bicicleta, de ahí el nombre de este blog. Cada domingo vamos a pedalear por diferentes rumbos de la ciudad y fuera de la misma. Hacemos tanto ciclismo de montaña, ciclismo urbano y biciturismo. Con esto queremos fomentar el uso de la bicicleta como una herramienta viable de movilidad, de salud y de diversión. ¡¡¡Animate a rodar con nosotros, saca tu bici a pasear!!! Escríbenos a camararodante@hotmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta PUEBLITOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta PUEBLITOS. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de julio de 2019

LOGRÉ EL RETO, QUIZÁS NO EL MÁS DEMANDANTE, PERO SÍ PARA MI



Mi día empezó a las 5:45 de la mañana (consejo, no se desvelen antes de una rodada, experiencia propia), ya tenía todo listo para subir a la camioneta y emprender camino hacia el punto de encuentro, por desgracia, mi mujer no pudo acompañarme por gripe, así que iba con una sensación de tristeza y a la vez de entusiasmo, cabe mencionar que amaneció nublado, una lluvia ligera y algo fría.

Tomé camino hacia el punto y al llegar, me di cuenta de cómo ni el clima detuvo a los ciclistas, eran cerca de 15 vehículos llenos de bicis, todos refugiándose de la lluvia, pero con el rostro lleno de felicidad, esperando la hora de salir hacia el rumbo establecido.

Se dieron las 7:25 y el buen amigo Paulo dio la indicación de dirigirnos al punto principal; nos fuimos en caravana hacia Pueblitos. Llegamos y nos alistamos para salir. Alrededor de 32 ciclistas nos dimos cita en ese punto a la invitación de Cámara Rodante y cerca de las 8:45 iniciamos la aventura hacia aquel famoso pueblo desconocido para algunos, ya viejo conocido por otros.



Entre risas y pedaleo fuimos avanzando en una carretera recién asfaltada, pero con un delicioso entorno selvático, una cascada al frente nos daba la bienvenida, se veía impresionante (incluso, una compañera ciclista comentó: “me siento en el Vallartazo”); continuamos cerca de 11 km en carretera y por fin llegó la brecha, lo que más amamos y disfrutamos, continuamos por esa brecha unos 5 km, lleno de neblina, la llovizna no cesaba, ni el lodo, que un km antes de llegar al destino, hizo de las suyas, un lodo rojo pegajoso y muy resbaloso nos llenó las bicis desde la cadena hasta  por debajo del asiento.



Por fin llegamos al destino (un pueblo donde no existe la señal del celular), pueblo pequeño pero con gente muy amable; nos instalamos a descansar afuera del templo, a su lado, una pequeña tienda nos proveyó de lo necesario (electrolit, papas, churros, atún, refrescos, agua y la mejor hidratación, cerveza), descansamos unos 10 minutos y Paulo dijo: “El que tenga más galleta para seguir, sigame, vamos a bajar al río, para quien guste ir, no nos tardamos mucho, además no está pesada” (mentira clásica de un ciclista), le di el último trago a la coca, me puse mi casco y decidí seguir al grupo, no más de 13 ciclistas, liderados por Paulo y mi admiración para la única mujer que bajó al río. Agarramos un pequeño camino de pavimento y después brechas encharcadas y deterioradas por el agua; el paisaje cada vez más verde y denso se vislumbró. Empezó el descenso por una brecha técnica lleno de piedras y grandes zanjas, que poco a poco fuimos sorteando; curva tras curva íbamos bajando cada vez más con una sonrisa en el rostro por la velocidad que se tomaba en cada bajada, por lo que en mi mente pasó: “Vamos a subir todo esto de regreso”.



El camino fracturado cobró las primeras facturas, un ponchado por ahí, un desviador tronado por acá. Me paré a ayudar y vimos que el desviador había quebrado un tornillo y no hacía los cambios, lo reparé con un cincho que traía un compañero por suerte (nota :cargar cinchos, son de mucha ayuda) y se lo dejé en la velocidad 9 y de ahí decidieron regresar. Ya la mitad del grupo había regresado; faltaban 2 km para llegar hasta el río y un grupo de siete ciclistas, incluido Paulo, me esperaban en el río, ahí lavamos las cadenas y las aceitamos.



Después de un descanso, nos animamos a subir, ya sin mucha agua. Habíamos visto una casa habitada, la única que había habitada y Paulo decidió pedir agua, Don Roberto y Doña Margarita nos sacaron 3 envases de 2.5 lts de una agua turbia, nos comentó que era agua de pozo, por eso el color, helada como se refrigerador; llenamos mochilas de hidratación y ánforas, descansamos un momento con ellos entre platicas y risas, después de 10 minutos continuamos el trayecto con sus respectivas subidas, una más pesada que la otra; curvas y más subidas. Tomaba pequeños descansos, caminaba un poco para desentumecer las piernas y Paulo pasó dándome ánimos (es un tren no para), alcanze a un padre y su hijo que le daba ánimos para subir, el calor por humedad era insoportable, al menos para mi, sudaba más de lo que tomaba agua. Hacía mucho sol, solo unas pequeñas nubes nos daban un poco de sombra.



Por fin alcancé al grupo que llevaba la delantera, un ponchado nos daba la fortuna de descansar. Nos acompañaba un extranjero (escocés, creo), impresionado por qué traía una bici de 3x8 y subía con algo de dificultad, pero no paraba, decidí adelantarme al grupo que parchaba la llanta, faltaban 5 km para llegar al pueblo y a la mitad alcancé a otro compañero a mitad de una subida. Caminamos un momento y seguimos pedaleando, cual fue nuestra sorpresa, venía Paulo de regreso con una cámara doble para jalar al que ya no podía (ya se había tomado un refresco y unas papas en la tienda), solo recuerdo que le dije: “Estás muy cab$#n”. Seguí pedaleando hasta la tienda, rendido y ya casi sin fuerza tomé un electrolit, un atún y unos churros, la comida más rica de mi vida. Esperamos unos 12 minutos y aparecieron los demás, Paulo jalando al más chico del grupo y la gente, que había en el pueblo, le aplaudieron por su osadía.



Después de esa entrada triunfal, descansamos otro momento y comenzamos nuevamente, pues nos faltaban 16 km para llegar a donde estaban nuestros vehículos; subidas que ya no eran tan pesadas, pero para esa hora eran casi la muerte y unas bajadas donde te recuperabas.

Después de más de 7 horas de aventuras, llegué a mi vehículo, cansado a morir, pero con la emoción de haber terminado un reto, quizás no el más demandante, pero muy pesado para mi, espero poco a poco ir subiendo de nivel.

Quiero agradecer a todos los del grupo y a Cámara Rodante, pero en especial a Paulo, que no dejó a nadie atrás. Espero ya la próxima rodada para acompañarlos. Muchas gracias.

Crónica por: Christian López


jueves, 10 de agosto de 2017

"MARAVILLOSA RODADA POR PUEBLITOS" CRÓNICA DE JAVO CORNELONE


5:00 am, el despertador ya está sonando y eso significa una sola cosa, hora de ir a rodar. Ya todas mis cosas para salir y listo; voy rumbo al lugar acordado, que hoy tocó en la zona de Tesistán.

Llego antes de las 7:00 am y no se veía a nadie alrededor, pero eso no me apura, todos llegan a la pura hora, y dicho y hecho, ya llegaron, de a uno en uno hasta que por fin estamos listos para recibir las indicaciones del viaje y destino de nuestro buen amigo y guía, Pedro Ponce.

Ya todos en caravana nos dirigimos por la carretera hacia Zacatecas, la cual es una de las más bellas que he manejado por sus paisajes tan hermosos que tiene, la Barranca se encuentra totalmente verde y todos sus alrededores.


Llegamos al km 25, estacionamos los autos y a bajar las bicis y prepararnos para ir rumbo a Pueblitos; de repente una grata sorpresa, ver a nuestro amigo Edgar Fidalgo llegar a la rodada para acompañarnos, al igual que nuestro gran amigo Don Lino.



Pues ahora sí, esperando las indicaciones de Pedro Ponce y vámonos, a disfrutar de más de 17 kms de subidas y bajadas, siendo testigos de los paisajes que nos regala la majestuosa Barranca, que a más de alguno nos impresiona este regalo de la naturaleza.


Varios se fueron rapidísimo demostrando que lo suyo son las carreras, otros a un paso normal para ir disfrutando del paisaje y otros de barredora acompañando nuevamente al niño con su papá que se animaron a rodar en una ruta de intermedios, lo cual se vio que si le batallaron bastante, pero al pasito sí llegamos.


Muchos de los ciclistas que llegaron primero, aprovechando de su condición y galleta no dudaron en bajar hasta el Río, lo cual es muy demandante ya que de bajada es muy técnica y de subida muy pesada, pero lo hicieron muy bien. Ya de regreso varios se vinieron a un paso moderado, ya que como acaban de pavimentar los primeros 4 kms desde la entrada, pues hay mucha grava suelta y eso hizo que varios tomáramos las precauciones necesarias para no derrapar.


Ya fuimos llegando de a uno en uno a la famosa tienda del Km 25.5 para hidratarnos, pero cuál fue nuestra sorpresa, que las muchachas se quedaron dormidas y tuvimos que esperar más de una hora a que abrieran.

Ya llegaron y pues nos volvió la sonrisa a todos, y siguieron llegando más y más compañeros, eso sí , el sol ya estaba a tope haciendo de las suyas, pero eso no desmotiva a nadie para llegar hasta el punto de reunión.

Y así terminamos una rodada más de este agradable grupo de Cámara Rodante y ya estamos listos para la siguiente.

Javo Cornelone

martes, 5 de abril de 2016

"UNA RODADA SOLIDARIA, POR PUEBLITOS" CRÓNICA DE JOSE JIMENEZ GOMEZ LOZA


Después de dos frustrados intentos de participar en una rodada con el grupo de Cámara Rodante, finalmente pude participar y gozar enormemente esta actividad con este grupo en donde se respira un ambiente sano, de respeto, amistad y compañerismo.

Me enteré del grupo googleando ya que tenía muchas ganas de comenzar de nuevo la bicicleta de montaña, después de casi doce años de no practicarla, aunque he sido más o menos constante en la de ruta, que es totalmente diferente.

El primer intento se frustró porque llevé a servicio mi bicicleta y resultó que el sistema de cambios no servía completamente, no cambiaba a la estrella más baja delantera y a las tres más altas traseras, por lo que no estuvo a tiempo para irme al paseo de Las Torres en La Primavera.

En el segundo intento, la rodada a Tlajomulco en honor de Don Gus, tuve que salir ese fin de semana a la Ciudad de México a un compromiso por allá y bueno, tampoco se pudo.

Luego se vino la semana santa y finalmente pude apartar este domingo 3 de Abril para apuntarme a esta rodada por Pueblitos.

Quiero decir que desde el lunes ya estaba preguntando si iba a haber rodada esta semana y me dijeron que si, que la publicaban el martes, habiendo aparecido hasta el jueves, por lo que ya estaba ansioso de saber a dónde, qué nivel de experiencia, tiempo de traslado, etcétera, etcétera.


Finalmente llegó el domingo, ya había preparado todo desde el sábado, para regresar a esta actividad. Llegué con mucha puntualidad al Walmart acordado y me presenté con los primeros que vi, encontrando desde el primer momento mucha cordialidad.


Nos trasladamos hasta el punto de arranque y con las precauciones que nos indicaron comenzamos por la carretera a Colotlán el camino, poco después ya todo el grupo arrancó en la brecha hacia Pueblitos, con mucho ánimo en todos.

Durante el recorrido fuimos viendo vistas espectaculares de la Barranca del Río Santiago, comparables con el Cañón del Colorado, en cuanto a dimensión, majestuosidad y paisaje. Ayudaba también esta época de secas para ver los colores rojizos para notar más su similitud.


En este camino existen muchas huertas del famoso mango de la barranca, que está por comenzar la temporada, lo que hace aún más exquisito el paisaje. Varios compañeros me preguntaban si era nuevo, sobre mi experiencia en montaña y me dieron valiosos consejos de cómo conducirme y me inyectaron el ánimo de que si podría hacer la jornada.

Me quedó muy grabada una frase de uno de los más entusiastas participantes y que iba a la retaguardia, quien me dijo que administrara las velocidades, que no era necesario pedalear para ganarle a nadie, que en este grupo se venía a pasear y a conocer, no a competir, que asegurara un paso constante, sin importar querer alcanzar a nadie o que fuera alcanzado por alguien más.

Esto me dió la seguridad de poder continuar administrando mi condición adecuadamente. Gracias por el oportuno consejo.


Iba todo muy bien, cuando de repente, casi en la cuarta parte del camino, sentí que la cadena de mi bicicleta falló, de inmediato se acercaron tres compañeros y detectaron que se había roto. Yo apenado les dije que era nueva, que la había cambiado hace una semana, a lo que me contestaron: a pues fue por eso, mejor hubieras dejado la viejita, ya que seguramente esta nueva estuvo mal calibrada. Fue impresionante la rapidez con que se solucionó el problema, recuerdo que estaba el compañero Maroma de Zacatecas supervisando a los otros compañeros para solucionarlo y con la herramienta que llevaban, en menos de cinco minutos estuve listo para continuar. Yo ya había creído que me iba a tener que regresar empujando mi bici hasta el lugar en donde habíamos estacionado los autos.


Continué mi rodada con mucho ánimo y cuidado en las bajadas, disfrutando plenamente las vistas que se me presentaban. En una bajada otro compañero que observó que mi bicicleta “botaba” mucho y eso generaba un esfuerzo mayor en las subidas, me dijo que revisara el pistón y lo apretara, ya que al “resortear” menos, haría menos esfuerzo, cosa que hicimos tan pronto terminamos la primera etapa de la rodada.


Finalmente llegamos al pueblo de Pueblitos, localizado en medio de la barranca y un compañero compró una penca de plátanos y nos tocó uno a casi todos los integrantes de este grupo. Ya que llegaron todos, se organizaron los que tenían más “galleta”, para bajar hasta el Rio Santiago, otros 8 kilómetros de bajado y luego la subida, yo honestamente no me consideré apto para hacerlo, ya que era mi primera rodada en montaña en muchos años, así que les deseé la mejor de las suertes.


El grupo que no bajó, después de descansar un poco y platicar sobre todo y nada, emprendimos el regreso a pleno sol, pero muy relajados y contentos, por lo que el camino se me hizo mucho más fácil que a la ida.

Al llegar a la carretera, el tránsito de vehículos era más intenso, por lo que se nos indicó que nos fuéramos en fila india por el asfalto, para evitar accidentes. Finalmente llegamos al punto de arranque, con mucha sed, por lo que procedimos a comprar todo tipo de bebidas en la tiendita que ahí se localizaba.


Me sentí muy a gusto en el grupo, aceptado y cuidado. En verdad que el espíritu de Cámara Rodante es de participar con toda honradez, compañerismo y solidaridad entre todos.

Gran lección me dejó esta primera experiencia y muchas ganas de volver a participar en las próximas jornadas, respetando las reglas y colaborando para que esta actividad se lleve en las mejores condiciones a quienes participamos.

Felicidades a los organizadores de Cámara Rodante, su espíritu de compañerismo desinteresado le da gran valía a esta actividad.

No cabe duda que ante los múltiples problemas de seguridad que vive nuestra entidad y las constantes malas noticias que nos llenan los medios de comunicación, son muchas más las gentes positivas y buenas que dan sustento a esta sociedad en la que vivimos. Gracias por dejarme participar y espero volverme parte de este magnífico grupo.

Crónica por José Jímenez Gómez Loza
Cámara Rodante

miércoles, 3 de septiembre de 2014

RODANDO POR “PUEBLITOS” ENTRE ASOLEADA Y REMOJADA, CRONICA DE PATTY RAMOS


Esta odisea comenzó a planearse desde el miércoles de esa semana invitando y motivando a los amigos del grupo hasta que llego el viernes, los amigos y compañeros de rodada que hemos hecho a lo largo de los recorridos con Cámara Rodante, tuvieron múltiples ocupaciones ese fin de semana, así que el sábado mi novio Jesús y yo optamos por ir solos con los buenos compañeros de Cámara Rodante.


Mencioné odisea porque el día sábado fue un largo día y arreglando todo Jesús y yo llegamos de hacer pendientes, nos pusimos a ver y preparar lo que íbamos a llevar a la mañana siguiente, ya listo y preparado todo; me dice Jesús “mujer mueve el carro para que lo acomodes y lo estaciones”, fue entonces cuando empezó mi desesperación al ver que la llave del carro no entraba para encenderlo, la empuje con fuerza, llame a Jesús y le dije “no da vuelta la llave “, vine a verificar y me dice ya se quebró, yo pasmada le digo ¡como que ya se quebró! ¿Ya no vamos a ir a la rodada mañana?... Subimos a pensar cómo hacerle para conseguir transporte, estábamos agüitados, tristes y decepcionados por no poder ir y porque no se nos ocurría nada… Cuando su mama entro y le dijo aquí están las llaves del carro de tu hermana… Pegamos el brinco de alegría con una cara de felicidad que bueno ¡ja,ja,ja,ja!….. Entonces nos pusimos a adaptarle las barras al otro carro.


Por la mañana a las 5:45 am suena el despertador desvelada pero con muchas ganas me preparo y bajo a hacer algo ligero de desayunar para los dos y así partir al encuentro con los compañeros de cámara rodante, llegamos 20 min antes pero conforme pasaba el tiempo iban llegando más ciclistas.


Por fin llego la hora tan esperada de partir, emocionada porque esta ruta me gusta mucho, ya que tiene paisajes muy bonitos, pero la sorpresa fue que no era la q yo había hecho antes, la rodada de ida fue sin problemas llegamos a pueblitos y entre a la pequeña iglesia del pueblo que es bonita y pintoresca.


Cuando salí vi a una pareja sentada en el atrio de la iglesia con la que me puse a platicar son Noemí y Jonathan, minutos después se nos unio mi novio y acordamos irnos juntos de regreso.


Yo iba concentrada en las bajadas para no deslizar pero ya el sol estaba muy fuerte y no soportaba la cabeza, paramos un momento cuando vimos un ojo de agua donde nos refrescamos un poco mojándonos la cabeza; ya que el regreso fue un poco más pesado.


Porque cosa extraña, esta ruta hay las mismas subidas que bajadas pero no dejas de subir, más adelante como a 4 km del punto de salida aproximadamente hay un rio con alberca, bajamos a conocer y termino en un refrescante chapuzón,


Retomamos la ruta minutos después al llegar al punto de salida donde nos toco tratar a Edgar uno de los organizadores, platicando con el y una pareja de casados nos percatamos que es una excelente persona y así termino una fabulosa rodada y nadada con cámara rodante a pueblitos.

Patty Ramos
Cámara Rodante

martes, 2 de septiembre de 2014

"MI PRIMERA RODADA CON CÁMARA RODANTE Y A PUEBLITOS,.." CRÓNICA DE RODRIGO TORRES...

Era domingo muy temprano por la mañana 5:50 am para ser precisos, despierto extrañamente un poco antes que la alarma, con la emoción de que era hoy el día de salir a rodar, y con ésa motivación dejo la comodidad de mi cama para salir.


Sólo un poco después de las 7 am llego al punto de reunión, ahí se encontraban ya algunos compañeros y al paso de algunos minutos fueron apareciendo los demás, a quienes por cierto no tenía el gusto de conocer, ya que ésta era para mi la primera rodada con "Cámara Rodante" y a la cuál me invito mi amigo de la infancia Víctor Armando Perez, a quien mando por cierto un saludo ya que no pudo asistir por problemas de salud.


Con la expectativa de cómo sería la ruta o la dificultad del camino nos dirigimos al punto de salida para estacionar, junto con mi amigo Miguel González (A quien tengo poco de conocer pero merece todo mi respeto y admiración) nos preparamos con todo el equipo y hacemos algunos estiramientos (bastante importantes por cierto para mejorar el rendimiento y evitar lesiones) Comienza la aventura con un día perfecto y un clima aún mejor, al lado de un grupo bastante numeroso nos internamos en una terracería de 17 Km que nos llevaría a la comunidad de "Los Pueblitos" en San Cristóbal de la Barranca", con un ritmo medio y cadencia constante comienzan las subidas y bajadas, no era un camino que exigía mucho pero se prestaba para ser un muy buen entrenamiento. Después de 50 min aproximadamente nos encontramos en la primera parte los primeros en subir, ya que el grupo se había extendido un poco.


Después de recuperar el aliento, rehidratarnos adecuadamente, y porque no bromear un poco para amenizar la rodada, seguimos unos pocos hacia lo que sería el descenso de 7Km al río Santiago, un tramo que pone a prueba tus habilidades de manejo y control de los frenos para no derrapar ya que las pendientes se tornan particularmente inclinadas en algunas partes y vas adquiriendo mayor velocidad, pero que indiscutiblemente son muy divertidas!!


Al llegar aprovechamos para tomar algunas fotos e hidratarse nuevamente, pero lo más importante, prepararnos mentalmente para lo que venía... EL REGRESO!! Los mismo 7 km que nos habían divertido y emocionado de lo lindo, ahora se sentían como 15 km de interminables cuestas y pendientes de esfuerzo y desgaste jaja por exagerarle un poco... Pero que en ocasiones nos dejaba admirar lo hermoso de la naturaleza y de la vista que teníamos frente a nosotros.


Al poder observar de nuevo las viviendas y comenzar un pequeño tramo de empedrado, venía una sensación de satisfacción, alivio y a tu mente el pensamiento de ¡¡Lo logré!!.


De nuevo es momento de descansar un poco y tomar abundantes líquidos, para tomar aire y continuar con el regreso, ésta vez con un sol que se empieza a resentir más por su intensidad del día, lo que aunado al desgaste se refleja en las piernas, es momento de administrar bien la energía y mantener el ritmo para poder terminar satisfactoriamente.


Alrededor de la 1:30 pm nos volvemos a reunir en el punto de partida para rehidratarse finalmente, descansar un poco e intercambiar impresiones y comentarios de la rodada, claro con la satisfacción de haber terminado y haber compartido con buenos amigos.


Por último les dejo una muy buena frase: "Nuestra recompensa es el esfuerzo, un esfuerzo total, es una victoria completa!!" :D

Gracias y saludos a los coordinadores y comunidad de "Cámara Rodante" nos vemos la próxima.

Rodrigo Torres
Cámara Rodante

jueves, 28 de noviembre de 2013

RODANDO POR PUEBLITOS CON CÁMARA RODANT, CRÓNICA DE ROMAN TADEO...


Solo se han necesitado unos meses desde que he rodado con Cámara Rodante para darme cuenta del magnífico grupo de personas que lo integran tanto los organizadores como los que ahí participamos porque se siente la buena vibra y la voluntad de apoyar a todos los compañeros en las rodadas que aquí se hacen además de que he hecho amigos y conocido gente de gran calidad humana y no se diga de los escenarios que me ha tocado presenciar. Todo comienza así… domingo 24 de Noviembre, suena el despertador a las 6:45 de la mañana, salto de la cama y me comienzo a preparar, toco la puerta de la habitación de mi hijo, Roman Salazar jr; ¡ya levantate ya es hora! Alisto los comestibles y los bebidas hidratantes y en general hago el check list, tocan la puerta, es mi querida amiga Jenny Espinoza, la cual tuve el gusto de conocer en este grupo, posteriormente mi querido hijo saco las bicicletas para colocarlas en el rack. 7:30 ya vamos de camino al punto de encuentro, Walmart Tesistan, a la llegada ya se encuentran compañeros y poco a poco el grupo se va haciendo más grande,


Ya reunido el total del grupo y con su debido tiempo de espera partimos en caravana de vehículos para tomar la carretera a San Cristóbal de la Barranca, unos cuantos kilómetros paramos y dejamos los vehículos en un estacionamiento improvisado al filo de la carretera donde desde ahí se empezaba apreciar lo bello de la naturaleza con montañas y un horizonte verde. Comenzamos a bajar nuestras bicicletas y revisarlas, con un breve calentamiento y estiramientos , comenzamos a rodar aproximadamente unos 700 metros por carretera hasta llegar a la desviación donde inicia el camino hacia Pueblitos donde paramos y escuchamos indicaciones por parte del guía de esta rodada, Edgar Fidalgo, la descripción de la ruta y por fin llego el momento de avanzar.


Ya en camino nos encontramos con subidas muy prolongadas con camino de terraceria con bastantes piedras sueltas en las cuales teníamos que tener mucha precaución, después aproximadamente 12 kilómetros de haber iniciado nuestra rodada nos detuvimos para apreciar una vista impresionante de la barranca donde se observaba el rio “Santiago” rodeado de fabulosas montañas, tomamos algunas fotografías para nuestro álbum de rodadas y aprovechamos para darnos un respiro y hacer una pausa, ya descansados, continuamos con nuestro camino hasta llegar a nuestro primer destino, el pueblo llamado “Pueblitos”, ahí una vez habiendo llegado la mayoría de los compañeros, nuestro guía Edgar, hizo la invitación para continuar a nuestro segundo destino en el cual teníamos que bajar 7 kilómetros y a lo que también hizo mención que la subida iba a estar muy pesada cosa que comprobaríamos más adelante,


Así salimos un grupo aproximado de 12 audaces y valientes compañeros mientras los demás se quedaron a descansar y tomar bebidas hidratantes, así continuamos con nuestro camino por una calle pavimentada y he de ser sincero que tuve la ilusión de que así fuera hasta abajo, cuando de pronto al salir de dar vuelta a la calle me di cuenta que solo fueron como unos 400 mts y continuo un camino empedrado de una distancia similar para seguir con uno de terraceria con bajadas en las cuales tomaríamos grandes velocidades , donde también había curvas muy cerradas en las que había que extremar precauciones ya que se encontraban al filo de la barranca, así continuamos hasta llegar a un punto donde se comenzaban a ver casas en lo que llamo mi atención que en ninguna se encontraba gente, metros más adelante se encontraban los primeros compañeros en arribar el final del camino donde dejamos las bicicletas para hidrátarnos e ingerir algunos alimentos de pronto nos llama la atención el sonido de un radio por lo que nuestro guía toco al cancel de la casa donde salía el sonido y atrevídamente accedimos a la casa saludando pensando que había alguien a lo que para nuestra sorpresa nos encontramos con un escenario como de película de terror con una casa sin habitantes , una radio sonando y digna de un pueblo fantasma así después de unos minutos y comentar la situación de la escena de película ,nos dispusimos a reiniciar nuestro regreso a “Pueblitos”, ahora con una prolongada subida la cual teníamos que vencer para llegar hasta arriba y ya con poca bebida para hidratarnos el resto de la subida , con esfuerzos y algunos inconvenientes de algunos compañeros logramos subir la pendiente de aproximadamente 7 kilómetros a lo que calcule tardamos hora y cuarto y llegar al lugar donde estaban los demás compañeros e inmediatamente fuimos a la tienda a comprar agua y por supuesto una cervecita bien helada, ya todos preparados y tras un momento de descanso se dio la indicación de partir ya de regreso hacia los vehículos.


Algo muy curioso que nos sucedió a mi hijo y a mí durante el camino de regreso fue que en un tramo del camino vimos un potrillo de frente trotando y cuando volteamos este venía detrás de nosotros a toda marcha por lo que aceleramos el paso y así fue que lo perdimos así, con otro buen de subidas y ante el agotador sol logramos llegar a la carretera donde iniciamos nuestra rodada y en la cual al tomarla debíamos de tener mucha precaución por los automóviles que circulaban por ella a toda velocidad y tras esta última pendiente que a mi parecer fue la prueba final para agotar la reserva de energía por fin llegamos donde estacionamos los autos y después de dejar las bicis, cruzamos la carretera hacia una tienda para descansar un poco, hidratarnos y a comentar la rodada con los demás compañeros que ya se encontraban degustando unas refrescantes y energízantes bebidas.

En general fue una rodada muy agradable pero a la vez un poco cansada ya que se conformó por muchas pendientes ,pero igual también divertida como todas las que he hecho con los amigos de Cámara Rodante, a los que agradezco el ser tan buenos compañeros y solidarios en cada una de nuestras aventuras.

Mil gracias a nuestro guía Edgar Fidalgo que como siempre es muy atento y cordial con cada uno de los compañeros del grupo.

Por Roman Tedeo..
Cámara Rodante

sábado, 2 de marzo de 2013

UNA RODADA A PUEBLITOS, MI PRIMERA VEZ CON CÁMARA RODANTE.. CRONICA DE HÉCTOR SOTO.

Hola a todos, en esta ocasión es mi turno de escribir la seña de la rodada recién del pasado domingo. Es la primera vez que escribo para este blog y también, curiosamente, la primera vez que pedaleo con este grupo. Comenzaré el relato con la propia experiencia.

 
Me entere de Cámara Rodante por medio de un tío. Él me comento que había este grupo de ciclistas que además les gustaba tomar fotos de sus rutas, lo cual empataba perfectamente con migo. Así que entré al blog y vi que tenían mucho movimiento. A la primera ruta de la que me enteré no pude asistir, sin embargo 15 días después ahí estaba. Me sentí bien acompañado desde un principio. Le comenté a Edgar, el coordinador de la ruta, que me era un poco difícil llegar hasta el punto de encuentro y rápidamente me conecto con otro compañero para reunirnos y llegar juntos.

 

Ya en el punto de encuentro estábamos un grupo de ciclistas entusiastas por comenzar la ruta y sin mucha espera salimos en carro hacia el lugar donde comenzaríamos a pedalear: el campestre de Brandon Castro sobre la carretera hacia Copalita. De ahí bajaríamos hasta Los Pueblitos.

Sin demora todos se prepararon y comenzamos, un grupo de jóvenes tomaba la delantera, yo iba detrás de ellos sin saber que debía ahorrar energía. La primera parte del recorrido 17 km fue bastante equilibrada, había subidas y bajadas, poco después de alejarnos de la carretera el paisaje ya era más grato y se respiraba el olor del campo.

 
Alrededor de una hora después de salir llegamos a la localidad de destino. Tómanos un poco de agua y los más entusiastas seguimos 7 km hacia abajo del cañón en una cuesta pronunciada. En este momento me encontraba feliz de pedalear con el grupo. Me emocionaba bajar y llegar al final de la ruta y supuse que habría una bajada más pronunciada, pero no que sería tanto.


Así que sin esperar mucho un grupo reducido comenzamos el descenso. Rápidamente cuatro adictos a las bajadas tomamos la delantera sin pensar más que en disfrutar de la velocidad y sin preocuparnos por el regreso. Llegamos a la parte más baja y pronto se nos uniría el resto del grupo de descenso. En este momento yo quería descansar para afrontar la subida. Esto no sucedió así como estuvieron decididos en bajar, subieron sin dar tregua al descanso.

 
Ahí comenzó lo duro para algunos de nosotros. Caminado, sabiendo y bajando de la bici al menos los cuatro que habíamos bajado primero llegamos exhaustos a Los Pueblitos donde recargamos energías. Ya en este momento no quedaba casi nadie del grupo que solo había llegado ahí.


Después de un breve descanso comenzamos el regreso. Yo suponía que me costaría pero lo iba a afrontar bastante bien. Suposición errada. Sí lo iba a afrontar, pero a duras penas. A partir de ese momento y hasta el regreso estuve al final del grupo, sin intención de tirar la toalla, y constante, pero exigiéndole al máximo a mi cuerpo

.
Al fin como algo maravilloso vi la carretera que anunciaba que estábamos muy cerca. Poco después estábamos los últimos llegando a una tienda donde se encontraba el resto. Ahí nos aplaudieron, pero debo decir que estos aplausos me daban más risa que satisfacción.

De haber tenido un poco de confianza me hubiera gustado un poco más de carrilla a los últimos, pero supongo que ya llegará… jajajaja. Ahí nos repusimos, comentamos algunos altercados, reímos y convivimos a gusto de habernos acompañado en la travesía. Uno a uno nos despedimos y deseamos volver a vernos. Viví una grata experiencia con el grupo, me sentí siempre acompañado y ameno.

Me parece un grupo realmente entusiasta de este tipo de ciclismo ¡hurra! ¡hurra! ¡hurra! Para todos.

Héctor Soto
Cámara Rodante