COLECTIVO

Guadalajara, Jalisco, Mexico
Somos un grupo de amigos amantes a la fotografía y a la bicicleta, de ahí el nombre de este blog. Cada domingo vamos a pedalear por diferentes rumbos de la ciudad y fuera de la misma. Hacemos tanto ciclismo de montaña, ciclismo urbano y biciturismo. Con esto queremos fomentar el uso de la bicicleta como una herramienta viable de movilidad, de salud y de diversión. ¡¡¡Animate a rodar con nosotros, saca tu bici a pasear!!! Escríbenos a camararodante@hotmail.com
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miércoles, 1 de octubre de 2025

DE CICLISTA A LA VUELTA DE LA ESQUINA A SER STAFF DE CÁMARA RODANTE

Desde ya hace unos meses rodando con esta familia y comunidad de Camara Rodante mi experiencia ha sido toda una travesía, verdadera aventura guiada por buenos lideres como Martín, Héctor, Saul, JuanMa, Damian entre otros, rodadas nocturnas yendo a Colomos III y Huentitan hasta Rodadas los Domingos por los senderos de Chapala, Atequiza, Etzatlán, Zapopan y sus alrededores, tengo que admitir que ha sido toda una experiencia nueva, desde pequeño mis trayectos en bici eran a la vuelta de la esquina para tocar la puerta de un amigo o incluso para ir por las frutas y verduras motivado por la chancla voladora que te esperaba si no lo hacías.

Ahora desde este lado de la mesa y con la confianza de todo el equipo de Staff me ha tocado guiar en estas ultimas rodadas, es sorprendente el aprendizaje que uno puede llegar a obtener, demuestra que nunca terminas de aprender y lo mejor es que lo haces al lado de aquellos guerreros de mil batallas como lo son todos aquí.

De ser espectador a ahora llevar la responsabilidad de un conjunto de personas es sin duda diferente pero igualmente gratificante sobre todo al escuchar a todos al final de las rodadas expresar lo agradable que se la pasaron, incluso en esta ultima rodada hacia Mirador de Mezcala paso algo que no me había tocado ver en ninguna, me toco cuidar al grupo desde la ultima posición y ya casi por terminar el recorrido en Rio Blanco me detuve a saludar a ciclistas compañeros de otros grupos ocasionando que el grupo se adelantara mucho, en mi intento de alcanzarlos a pedaleo rápido me encuentro con Martín a unos km’s adelante donde me dice que el grupo se emociono tal cual equipo de competencia y pues nunca los alcanzamos si no hasta la entrada a la ciudad casi llegando al templo Santuario De Jesús en la avenida, el chavo que iba al ultimo nos dice que solo veía que el de adelante le daba y el penúltimo nos dice que veía que el de adelante también le daba asi hasta seguir la cadenita como buen equipo sin parar y darse cuenta en donde se encontraban, ese sentimiento de si regañarlos o motivarlos mas a seguir ese ritmo jejeje lo único que dijimos fue un bien hecho, se motivaron!! 

En esta ultima rodada hacia Mirador de Mezcala hubo paisajes increíbles, risas y diversión a pesar de que tres de los integrantes que no eran de Camara Rodante si no que se agregaron a la rodada en el camino por que no conocían el Mirador no pudieron continuar ya que a uno de sus amigos se le barrio el buje/flecha de la llanta trasera dejando su llanta sin poder girar, se necesitaba una llave perica que desafortunadamente nadie llevaba y tuvieron que caminar a la comunidad mas cercana, lo que nos dejo tranquilos es que ellos eran de ahí y no hubo problema.

Una cosa más por platicar es que el Mirador Cristo Rey nos regaló casi el inicio del Otoño con flores y hojas amarillas por todo el valle haciendo el recorrido mas pintoresco, al bajar caminos llenos de lodo que nos hacían sudar la gota gorda y sin falta de mencionar las subidas desgarradoras que al final nos regalaban una hermosa vista desde el Mirador de Mezcala a un lado del cerro de la botella, una experiencia inolvidable.


Ya el regreso estuvo mas tranquilo pero no sencillo ya que el cansancio hizo de las suyas, llegando a la “Y” nos atascamos con carnitas y las buenas cheves al ritmo de los grupos de Razors 4x4 y CuatriMotos que a todo volumen de sus radios se hizo el ambiente.

Empanzonados, felices y Motivados nos dirijamos al ultimo tramo del recorrido terminando en Farmacias Guadalajara hacia el conocido punto de inicio en San Isidro de cada rodada.

Excelente rodada y otra extraordinario experiencia!!

Por su amigo Ricardo Moreno.


jueves, 7 de septiembre de 2023

CR, UNA FRATERNIDAD QUE SE SIENTE DE AÑOS



Hace poco menos de 5 años descubrí mi gusto por el ciclismo, pero sin duda el haber encontrado un grupo como cámara rodante, contribuyó a qué ahora sea una de mis más grandes pasiones. Les voy a platicar un poco de mi última rodada con ellos y se enterarán del porqué...


Durante el transcurso de la semana estoy atento a las publicaciones de Cámara Rodante para saber a donde tienen programado ir a rodar el domingo y así poderme anotar con ellos. 

Desde una noche antes, mientras alisto todo mi equipo, inicia mi emoción por la siguiente aventura y este domingo nos tocó ir al ojo de agua. Un lugar muy bonito digno de postal.





El grupo inició la rodada, pero yo aún esperaba a un amigo y les comenté que en cuanto llegara los alcanzábamos. Nos costó hacerlo y eso que a mi parecer lo íbamos dando todo, pero al fin llegamos al Cristo (donde alcanzamos al grupo), bastante cansado por cierto, pero la pasión puede más que el cansancio. 





Después de tomarnos unas fotografías grupales, continuamos la rodada rumbo al ojo de agua y en el trayecto disfrute bastante una bajada técnica que me gusta mucho por el nivel de complejidad que maneja y de ahí inició el camino de terracería y después de un par de subidas bastante complejas y opté mejor por cargar la bicicleta, llegamos.


Ya en el ojo de agua, tomamos más imágenes para el recuerdo, descansamos un poco e iniciamos el regreso al punto de partida. En ese trayecto hicimos una parada para descansar e hidratarnos, pero fue el escenario perfecto para conversar y compartir experiencias y vivencias. Siempre he sentido que en esos momentos es como si estuviera con amigos de toda la vida y de verdad que lo disfruto bastante.





Era hora de continuar el camino de regreso, y afortunadamente sin mayor incidencia logramos volver al punto de partida, dando así por concluida una aventura más.


Sin duda no puedo dejar de mencionar y agradecer a Carlos y Hector, quienes siempre cuidan cada detalle de las rodadas, siempre preocupados y ocupados de todos los que asistimos y no permiten que se quede nadie atrás. Esa camaradería es lo que distingue al grupo.





Si te estás iniciando en este bello deporte, no dudes en darte la oportunidad de unirte al grupo y si ya eres intermedio o avanzado tampoco puedes desaprovechar la oportunidad de convivir con quienes compartimos esta increíble pasión ciclista. 


Gracias cámara rodante, nos vemos el siguiente domingo.


Crónica por Luis Arturo Castro


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BENDITAS RODADAS QUE NOS OFRECEN DE TODO



Como el gran Terminator dijo alguna vez, cuando buscaba a Sara Connor “I will be back”, también me prometí “volver” a Camara Rodante, y sentir esa emoción que te embarga y no te deja dormir una noche anterior; como niño cuando asistes por primera vez a la escuela.


Una rutina gustosa. Levantarse y alistarse con la armadura deportiva cual caballero andante preparado para la batalla. Tenis, calcetas, shorts y jersey, en la mochila el líquido hidratante que nos salvará cuando la pendiente esté muy dura y el sol nos cobije con su gran esplendor, una barra de esto y una fruta de aquello…  en la puerta me aguardaba mi fiel rocinante metálico de patas flacas y negras. 





La cita, en una plaza comercial al norte de la ciudad, todos muy puntuales caballeros y damiselas salíamos a conquistar una proeza más. El ritmo lo marcaban los más aguerridos, no vacilaban al decir que era para intermedios y avanzados, mi corazón a mil por hora, mientras mis pulmones jalan aire de donde pueden, sin embargo, mi espíritu me empuja a seguir al líder y reencontrarme con esa condición física que la perdí hace ya algunos kilos de más.





Después de un esfuerzo, llegamos a la primera parada bajo los ojos del redentor sobre una loma que nos obsequiaba una esplendorosa vista que poco se hacían los ojos para abarcar todo el paisaje.

 

Continuamos nuestro viaje pasando por poblados coloridos y genuinos donde nos ladran los perros… “deja que los perros ladren, señal que venimos rodando”… entre cada huerto que pasamos y cada esquina que doblamos, nos saludaban caras amables con una sonrisa y quizás entre sus pensamientos sonaba… “mira estos locos que vienen hasta muy lejos, muy temprano, desmañados y con cara de no haber almorzado” sí, así somos los locos ciclistas que sacrificamos un poco más de sueño y nos levantamos con el sol o antes si es posible.




Después de un tiempo no tan prolongado llevamos girando el mundo a nuestros pies, la fortuna nos socorre pues no se ha presentado ningún contratiempo de ponchadura. Agradecimiento eterno por la cámara mágica quien nos inmortaliza en una imagen y su  clásica frase de Carlos Ibarra no se hace esperar “vientos, vientos, es la última subida”. 


Quienes tenemos la dicha de haber rodado con Cámara Rodante, sabemos que por todos los dioses… falta un ching... Jejejeje.





Bendita Rodada, nos trae de todo, ciclismo de montaña y ruta, natación, grandes charcos, senderismo y rapelear con la bicicleta a cuestas, escucho la voz de los compañeros que vamos hombro con hombro, mientras nuestro destino se ve más cerca.


Al llegar la majestuosidad no nos defrauda, realmente es enigmático, atrayente y placentero. Quiero tomar mil fotos, pero sobretodo deseo aspirar y rellenar todos mis sentidos conectarme con ese cosmos, que me fortalezca para regresar triunfante a casa con los míos, con la sonrisa de oreja a oreja, con las patas como venado, pero feliz, feliz de haber rodado entre amigos.


Crónica por Xose Ramos


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miércoles, 2 de noviembre de 2022

EXPERIENCIAS QUE VALEN CADA KILÓMETRO RODADO





Mi nombre es Francisco Roman, les comparto mi experiencia en esta rodada!!! 


Todo empezó cuando vi la publicación que sería al Ojo de Agua, me emocioné pues a ese lugar ya había  ido con el buen amigo Martin Sandoval, lei toda la convocatoria y dije “es mi momento de brillar”  jajajaja, calculé los kilómetros que recorrería y tome la decisión de salir desde mi casa, me dije “que  sea la primera vez que lo hago”.  Y para estar mejor preparado, llevé mi bici a servicio al Santuario de la Bicicleta, quería que se sintiera como un avión. 


Platiqué mi idea con el buen Jona que es el “jefe de mantenimiento en Cámara Rodante” todo lo sabe,  es igual de bueno que el estafiate. Me dice -vamonos rodando, cada que salimos hacia esos rumbos de aquí arrancamos-, más motivación para mi,  lo malo fue que no contaba que mi bici estaba algo dañada y había que conseguir piezas, por un  momento pensé en no asistir pero a la vez tenía muchas ganas de ir y me animé a marcarle a mi  hermano para pedirle su bici y de inmediato me responde “ya sabes que si, a qué hora vienes por ella”, le  dije en la noche voy. 


Preparé todo mi equipo, casi casi dormí vestido jajaja, me sentí como los niños que van a ir a un  balneario y duermen con el traje de baño puesto. Me levanté tempranito, prepare algo para comer y compartir; me dirigí hacia la casa del buen amigo Jona, de ahí nos fuimos al Santuario de la Bicicleta, salió carlos y nos fuimos más rápido que de volada  hacia el punto de reunión que fue plaza San Isidro.







Llegamos y me alegré de ver a muchos compañeros ciclistas, la mayoría conocidos, otros por conocer, eso sí, todos bien a todas margaras. Nos tomamos la respectiva foto antes de iniciar, Héctor dio indicaciones y nos dispusimos a iniciar. Esta rodada la tomé como un reto personal, pues como les comenté, fue la primera vez que salí rodando desde  casa. 


El guia que en esta ocasión fue el buen amigo Samuel, traía su bici muy “aceleradita“, le dimos a muy  buen ritmo; subimos el cerro donde está el Cristo, esa subidita esta muy buena, ahí descansamos un  rato, comimos, nos tomamos mas fotos pero lo que más me gustó de ese punto, fue la buena idea del  amigo Héctor de ofrecer tacos de chicharrón, fue la onda. 



Seguimos con nuestra ruta, con subidas y bajadas demandantes, técnicas y sobre todo divertidas. Para llegar a nuestro destino que era el Ojo de Agua, sentía que mis piernas ya no daban mas, yo solo me decia “tu puedes Pancho, ánimo“ hasta que de plano una piedra me descontroló y ya no pude seguir. Caminé el último tramo para llegar.




Cuando bajé al Ojo de Agua me sorprendió ver a un compañero nadando feliz y contento después otros más se animaron a echarse un chapuzón. 




Yo llevaba una sorpresita, era una pachita con tequila, la saqué y les ofrecí, lo más curioso es que a  varios les volvió el alma al cuerpo, jajajaj sabe por qué… 


Nos regresamos con muchas ganas de llegar al minisuper para la rehidratación final, contar  anécdotas y seguir conviviendo.





Seguimos con nuestro regreso y en el trayecto, Carlos le dice a Jona !mis frenos!, l revisó y después de  varios intentos por repararlos, se dio cuenta que no se podía por falta de una pieza que se dañó. Nos vinimos un pequeño grupo más atrás por si algo se le ofrecía, eso me gusta de Cámara Rodante, que  cuando a alguien se le ofrece algo, jamás se le deja tirado. 


Me siento parte de este grupo desde las rodadas de novatos 2020 y cada vez que puedo salgo a rodar  con ellos, pues he encontrado muy buenas amistades aquí.


Crónica por Franciso Roman









miércoles, 3 de agosto de 2022

INCREÍBLE ENCONTRAR VISTAS HERMOSAS RODANDO DESDE CASA




Desperté preocupado debido a que durante la madrugada comenzó a llover y pensé que me perdería la rodada, afortunadamente dejó de llover y sin problemas me prepare para salir de mi domicilio listo para rodar hacia el punto de reunión. 


Después de 20 kilómetros que sirvieron como calentamiento, llegué al punto.  A las 8:00 a.m. los aproximadamente 43 participantes estaban listos para salir del punto de reunión hacia el destino “el Cerro de la Botella”.


Rodamos durante algunos kilómetros por calles, avenidas  y algunos caminos de terracería para llegar a la Magdalena, Tesistán. El grupo se juntó y los guías dieron indicaciones de que llegaríamos al Cristo Rey de Tesistán. Las subidas comenzaban, era el último tramo de camino urbano para comenzar a ascender por terracería al Cristo, agotando energía en esa subida pensando que ese era el destino final. La mayoría de los participantes y yo, pensamos que ese era el cerro de la botella y que de ahí regresaríamos, cuando la aventura de verdad comenzaba a partir de ahí.




Partiendo del Cristo de Tesistán iniciaba el camino con dirección hacia el Cerro de la Botella, los caminos técnicos comenzaban, partes que eran imposibles pasar montando la bici. Llegamos hasta un camino donde se dividían los dos cerros en los que nos encontrábamos, los caminos se complicaban, un tanto por los encharcamientos y otros en donde el camino era irregular con rocas. 


El grupo se volvió a juntar para recibir indicaciones, ya estábamos cerca del destino que se miraba a lo lejos. Las vistas se veían increíbles durante el trayecto, la vegetación verde, cruzamos dos cuerpos de agua, en donde en el segundo, la corriente era algo fuerte y la profundidad era de alrededor de 70 centímetros. 




Durante ese trayecto me ponché, pero gracias al apoyo del grupo pudimos cambiar la cámara muy rápido y continuar con el recorrido. Pasando el segundo cuerpo de agua, comenzaba la subida demasiado técnica para llegar al cerro de la botella, durante la subida me caí dándome un golpe en la rodilla, de nueva cuenta los integrantes del grupo me auxiliaron. Con el dolor aun en la rodilla, ya estábamos a nada de llegar al destino. 


Por fin, después de 4 horas y media, llegamos a un mirador llamado, “Mirador Mezcala”, todo se veía hermoso, la vista increíble, por el temporal todo era verde, era sorprendente el estar ahí, el llegar en bicicleta, el que un lugar como ese esté cerca de la ciudad, fue un momento de tranquilidad total. 







Rodar en grupo da esa seguridad, que en un domingo un montón de ciclistas desconocidos nos volvemos conocidos, todos nos apoyamos, nadie se queda atrás, en la convivencia pareciera que nos conociéramos de toda la vida, se siente esa hermandad, “hermandad ciclista”.


Agradecimientos totales a Ismael, Víctor, Ramón y Héctor por apoyarme durante las lesiones que tuve y las fallas mecánicas de la bicicleta. Gracias a Cámara Rodante y a todo su staff que hacen que las rodadas se vuelvan increíbles.


Crónica por: Samuel Gomez 


EL REGRESO DE MUCHAS AVENTURAS MÁS CON CÁMARA



Viernes, sí porque ésta rodada y mi regreso con Cámara Rodante inicia dos días antes del domingo. De hecho, para todo ciclista de montaña (y de ruta) que ama este deporte, el rodar inicia desde que se prepara la bici para salir a rodar. Especialmente para mi bici de montaña que ha estado guardada desde hace tres años que inicié, por cierta comodidad, a practicar bici de ruta en el OMNI (para mi sigue siendo y será el OMNI, al circuito que está fuera del estadio).


Llega el sábado y los últimos preparativos: agua y suero en la bolsa del camel, algo de comida y el atuendo, que en está ocasión vestiré mi jersey de gala. Programar la alarma y ¡a dormir!.


¡Beep, beep, beep! (bueno en realidad es una tonada del celular), en cuanto la escucho salto de la cama con la emoción de que será un día para disfrutar y recordar. Me asomo por la ventana de la cocina y, aun cuando sigue oscuro, alcanzo a ver que hay nubes de lluvia.

 

La felicidad incrementa y en mi mente repito: ¡Lodo, lodo, LODO! Algo de desayunar y ya con el sol afuera detrás de las nubes a rodar rumbo a Copalita, punto que me queda más cercano que el original de donde saldrá el grupo.


Salgo del fraccionamiento, bajo con velocidad por la pendiente que lleva a Copalita, recordando el comportamiento de la bici de montaña. Llego al punto de espera y no veo huellas de bicis, muchas huellas pues conozco el poder de convocatoria de Cámara y sé que ni unas nubes amenazantes de lluvia pueden detener a los ciclistas. El espíritu del grupo hace que pase un ciclista, le pregunto si viene con el grupo a lo que me platica que viene solo. “Mauricio mucho gusto, vamos a ir al Cristo Rey de Tesistán, si gustas te nos puedes unir”, acepta con gusto y en menos de 5 minutos muchas bicicletas vienen bajando por el empedrado. Tocamos pedales y ya somos dos más que hacen el grupo más grande.


Van los primeros kilómetros y para mi sorpresa no reconozco a nadie, pero ya estoy rodando de nuevo con Cámara, estoy seguro que encontraré nuevos amigos. Llegamos a Tesistán, paramos para reagruparnos por los que no alcanzaron a cruzar el último semáforo y finalmente veo a Ara Robles y le digo presente.


Cruzamos las calles de Tesistán que estos días están en obras, suerte que provoca que podamos rodar sin que pasen coches, sólo bicis de ávidos jinetes de corceles de metálicos deseosos de probar el lodo. Aquí empezamos a llenar los jerseys de esa tierra mojada. 


Luego viene la subida que lleva al pie del primer cerro y aunque aún no inicia la subida al Cristo ya se siente el esfuerzo para hacer que continúe el avance.

Paramos brevemente, empiezan las primeras pláticas y el primer conocido es el Gran Guerrero de Sau Saul que sigue igual de aguerrido y con la energía que a muchos nos llega a faltar, luego Emmanuel, que me toma unos minutos, busqué en el archivo mental y tuve que ponerle un filtro de Tiktok para reconocerlo, me comenta que tiene algunos años que dejó de rodar y está de regreso también este domingo. Y antes de iniciar la dura subida al Cristo aparece Héctor Esquivel, un gozo volverlo a ver.




La espera por los más retrasados termina, no sin antes ver un nuevo amigo con un jersey y licras de leñador, o como a mi me pareció primero, de menonita. E iniciamos la subida. Aun cuando ya en una ocasión anterior ya había subido este cerro, no recordaba cómo poco a poco el camino se inclina bastante. Fueron varios momentos en los que pensé en rendirme y caminar la bici, pero entonces dónde quedaban todos esos kilómetros los últimos 3 años en la bici de ruta.

 

 ¡Unos 50 metros antes del Cristo, el camino gira y se inclina aún más! Mi mente me dice ahora sí bájate, pero el corazón y las piernas, aun con dolor, se niegan. Esfuerzo y más esfuerzo, pedaleo y más pedaleo, quizás 50 ó más vueltas de las ruedas y finalmente el puerto del Cristo Rey conquistado sin colocar pie en tierra.


Mi entrenamiento me hace darle una vuelta al Cristo y finalmente bajar de la bici con el gusto de haberlo logrado. En la explanada encuentro a Jorge Gandarilla y finalmente a Paulo César. Aquí saco el drone para hacer unas tomas del paisaje y, lo más importante, del grupo de Cámara Rodante.





Fotos y videos hechos por todos, reiniciamos el camino bajando por un costado del cerro. Aquí es donde inicia la odisea y no porque el camino hacia el mirador del Cerro de la Botella sea complicado, obviamente lo es, sino porque justo bajando del Cristo, lo que no pensé que sucedería, escucho el sonido que se está escapando el aire de mi bici.

Primero pensé que sería del amortiguador de la suspensión trasera, que debió haber fallado por alguna razón después de no usarse por 3 años, pero no, en un giro de la rueda delantera, mientras caminamos hacia abajo veo un vidrio en forma de flecha enterrado en la llanta. Aviso a Héctor y Lalo que se quedaron conmigo hasta que guardé el drone y empiezo a sacar todo lo necesario para repararlo. Mientras lo hago, unos jinetes van bajando y, claro, Héctor les pide que se detengan para hacerles una sesión de fotos improvisada.





Retomamos el camino y estamos seguros de que alcanzaremos al grupo. Bajamos el terreno, luego un poco plano y vienen subidas. Creo que fue en la segunda subida que mi bici tiene otra falla mecánica, esta vez en un cambio un eslabón se rompe. Aviso de nuevo y Héctor y Lalo regresan pues iba de último. Lo primero que pienso y les digo que es mejor regresarme para no retrasar el grupo, finalmente hasta ese momento el camino fue mayormente subida, así que tocaban las bajadas.


Héctor saca el corta-cadena y, entre la plática, me dice que aún puedo seguir. Cadena recortada y rectifico: ”¿estás seguro que puedo seguir? no quiero retrasar el grupo”. La respuesta de Héctor es inmediata y segura, “sí, no te va a dar más problemas la cadena”. Entonces retomamos camino.


Ahora reiniciamos el movimiento por subidas y lo más divertido bajadas en las que vuelvo a recordar lo divertido que es hacerlo soltando el freno a gran velocidad, claro con un poco más de precaución pues no deseo que la siguiente asistencia que reciba sea porque toqué el suelo a más de 30 kilómetros por hora.




La vegetación en temporada de lluvia pone todo verde a los cerros que bajamos y subimos. Entre la plática nos actualizamos de lo que hemos hecho y Héctor me indica que en otra ocasión me llevará al Ojo de Thundera para que lo conozca. Entre plática y plática, ya bien enlodados, cruzamos dos ríos. El primero relativamente pequeño, apenas unos tres metros de ancho y poca profundidad, pero el siguiente con varios metros de longitud y el agua llegando arriba de las rodillas, en este la bici parecía querer irse a “rodar” con el agua. Fue ahí que alcanzamos al grupo, ya todos acababan de cruzar este segundo caudal y nos sentimos aliviados que no nos dejaron atrás.


Entonces viene la última subida fuerte, quizás un par de kilómetros, no tan inclinados como subir al cerro del Cristo, pero con un camino lodoso en partes y en otras de piedra suelta. A veces rodando, la mayoría caminando la bici llegamos a la cima y al mirador de donde ya regresaba la última parte del grupo.

En este penúltimo punto, de nuevo sacar el ave y hacer que estire sus hélices para hacer unas imágenes y retomar el sinuoso camino rumbo a casa después de haber conquistado el cerro de la botella.


Ya estábamos con velocidad rumbo a Tesistán cuando al lado derecho del camino escuchamos los gritos desesperados del grupo, no pidiendo ayuda sino avisando e invitando porque habían encontrado un oasis donde se estaban refrescando y no podían dejarnos ir sin que nosotros también lo hiciéramos. Aquí disfrutamos de la plática y de las bebidas frías de la cebada que se convierten en un elixir compartido a los mundanos ciclistas por Dionisio, mejor conocido como Baco.


Finalmente rehidratado y después de comer algo que ya era necesario para reponer energía, estaba esperando que el grupo retomara el camino ya que no conocía el camino de regreso. Deseaba que fuera lo más pronto posible pues ya eran cerca de las dos de la tarde. Fue cuando me di cuenta que -no te asustes ya nada le pasó a mi bici- unos cuantos decidieron partir y entonces me despedí rápido de quienes estaban cerca y me fui acompañando al “leñador menonita”.

    

 Resultó que la tiendita estaba en una frontera del poblado de Santa Lucía, el cual reconocí al momento que terminó la brecha e inició el concreto. Conociendo el área ahí fui guiando a mi compañero por las calles que ya conocía para cruzar por Tesistán y luego a la carretera hacia Zapopan. Me despedí de mi compañero unos kilómetros más adelante donde tomaría rumbo a casa y él siguió hasta el periférico.


Llegué a casa, agotado, pero con la alegría de lo vivido y el orgullo de ver una vez más a mi Briggitte (mi bici) completamente llena de barro. Ya vendrán más aventuras y rodadas con Cámara y los buenos amigos y amigas que rodando nos conocemos.


Crónica por: Miguel Izquierdo 




martes, 26 de julio de 2022

A CORONAR EL MIRADOR DE LA BOTELLA



Despide a julio rodando por los parajes verdes de Tesistán, con rumbo al Mirador de la Botella, una rodada ideal para intermedios/avanzados.


La roda iniciará por ciudad para ir cambiando a brechas y terracerías hasta llegar a Tesistán para comenzar con un ascenso con un cierto nivel de inclinación que nos llevará al Mirador del Cristo, para pasar por rectas en terracería hasta bajar y cruzar un río y donde comenzaremos con el ascenso para llegar al Cerro de Mezcala o Mirador de la Botella y de ahí salir hasta el poblado de Tesistán para tomar un breve descanso y retomar nuestro camino para salir por Río Blanco.


FAVOR DE CONFIRMAR SU PARTICIPACIÓN AL WHATSAPP DE CÁMARA RODANTE: 📲  https://wa.me/5213324403461 mencionando su nombre completo y nivel. AHÍ SE LES DARÁ EL RESTO DE LA INFORMACIÓN DE SÁLIDA.


Guías: Héctor Esquivel y Ara Robles


Ruta: San Isidro - Río Blanco - Tesistán - Cristo Rey - Mirador de la Botella - Tesistán - Río Blanco.


Recorrido: 45 km


Nivel Técnico: INTERMEDIOS Y AVANZADOS.


FAVOR DE LEER LA CONVOCATORIA Y  NIVEL DE RODADAS* Ahí podrás saber en qué nivel te encuentras.


EL USO DE BICICLETA DE MONTAÑA, CASCO, GUANTES Y CÁMARAS DE REPUESTO SON  OBLIGATORIO 


Es necesaria bicicleta de montaña por los terrenos que recorreremos, así mismo que se encuentre en óptimas condiciones mecánicas, estás a tiempo de llevarla al taller a que te la pongan a tono. Checar frenos, cambios, engrasado, llantas, etc. Esto permitirá una rodada más efectiva y así evitaremos tiempo muerto en reparaciones. También pedimos que lleves una cámara de repuesto, para agilizar el cambio de llanta en caso de ponchaduras, así como herramienta básica, en caso de contar con ella.


EN CASO DE QUE ALGÚN COMPAÑERO CICLISTA TE AUXILIE CON CÁMARA O ALGÚN OTRO TIPO DE PIEZA O ACCESORIO, FAVOR DE REPONERLO, YA SEA DE MANERA ECONÓMICA O ESPECIE. 


Las rodadas no tienen costo alguno, pero toma en cuenta los costos de estacionamiento, entrada a los sitios de recreación, alimentación, bebidas, imprevistos, etc. Estos correrán por cuenta de cada participante.


El uso del cubrebocas o bandana (Buff) es opcional. En caso de contar con alguno de los síntomas COVID por más ligero que sea, te pedimos te abstengas de asistir y de ser posible, lo notifiques (al número de contacto*) para tomar precauciones.


¡ATENCIÓN! Cámara Rodante se deslinda de cualquier tipo de accidente, afección o incidente de cada participante, así como daños, robo total o parcial de vehículos como de bicicletas.


SE HONESTO CONTIGO MISMO Y ANALIZA TU NIVEL PARA DISFRUTAR Y PODER CON LA RODADA. FAVOR DE LEER NIVEL DE RODADAS*, ahí podrás saber en qué nivel te encuentras.


ATENCIÓN: MENORES DE EDAD, FAVOR DE IR ACOMPAÑADOS DE UN ADULTO, NO SE ACEPTARÁN JÓVENES MENORES DE 18 AÑOS SIN LA COMPAÑÍA DE UN RESPONSABLE.


OJO: Los usuarios de bicis asistidas favor de acoplarse al ritmo de todos los ciclistas, exhortamos se limiten a presionar al contingente. 


EN CÁMARA RODANTE TENEMOS LA FILOSOFÍA DE NO DEJAR A NADIE ATRÁS, SIN EMBARGO, SI VAS EN COMPAÑÍA DE AMIGOS O FAMILIARES, TE EXHORTAMOS A CONDUCIRSE JUNTOS EN TODO MOMENTO Y SE HAGAN RESPONSABLES DE SUS COMPAÑEROS.


QUÉ LLEVAR:


La rodada será larga y con mucho sol, por lo que llevar agua y suero será de vital importancia, así como su respectivo snack; ropa cómoda; bloqueador solar; teléfono con batería; cubrebocas y/o bandana; cámara de repuesto y herramienta básica de contar con ella, y dinero extra por si te apetece tomar o comer algo en el descanso y al terminar la ruta.


*CLASIFICACIÓN DE NUESTRAS RODADAS / CONOCE EN QUÉ NIVEL TE ENCUENTRAS


1. NOVATOS: Aquel que no tiene experiencia alguna.


2. PRINCIPIANTES: Lleva al menos de 6 meses a un año rodando constantemente.


3. INTERMEDIOS: LLEVA MÍNIMO UN PAR DE AÑOS RODANDO CONSTANTEMENTE.


4. AVANZADOS: CUENTA CON AMPLIA EXPERIENCIA DE AL MENOS 4 O 5 AÑOS RODANDO CONSTANTEMENTE.


El nivel en el ciclismo de montaña es como en la escuela, toma su tiempo para que puedas pasar al siguiente año. ¿Cómo medimos qué nivel tenemos ?


1.-Tiempo, Constancia y Distancia: No es nada más cuánto tiempo tienes con tu bici sino que influye que tanto la usas, con qué frecuencia sales a rodar y cuanto y en donde.


2.- Tipo de Caminos: usualmente ruedas en lugares con poca dificultad técnica, por lo tanto no tendrás el mismo nivel de manejo que los que acostumbran rodar por terrenos difíciles.


Al asistir a una rodada y revisar para qué nivel está convocada debemos ser honestos con nosotros mismos de EN QUÉ NIVEL NOS ENCONTRAMOS y reflexionar si podremos sortear todos los factores que influyen en ella.


Siempre que asistamos a una rodada debemos reflexionar primeramente si la podremos concluir en tiempo y forma ya que además de poner nuestra salud en riesgo afectemos a los demás participantes.


Averigua con los organizadores más detalles e información sobre la rodada a fin de que lo compares contra lo que realmente acostumbras tú hacer.


Moverse a lo largo de los 4 niveles del ciclismo de montaña toma su tiempo, de ti depende que tan rápido lo logres.



GRACIAS Y NOS VEMOS EL DOMINGO