COLECTIVO

Guadalajara, Jalisco, Mexico
Somos un grupo de amigos amantes a la fotografía y a la bicicleta, de ahí el nombre de este blog. Cada domingo vamos a pedalear por diferentes rumbos de la ciudad y fuera de la misma. Hacemos tanto ciclismo de montaña, ciclismo urbano y biciturismo. Con esto queremos fomentar el uso de la bicicleta como una herramienta viable de movilidad, de salud y de diversión. ¡¡¡Animate a rodar con nosotros, saca tu bici a pasear!!! Escríbenos a camararodante@hotmail.com
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martes, 20 de enero de 2026

LA RODADA QUE VALIÓ CADA SONRISA

El domingo 18 de enero de 2026 arrancó con ese reto que todos conocemos: levantarse temprano cuando el cuerpo pide descanso. Entre olvidos —como el casco que casi nos complica el inicio— y risas nerviosas, partimos rumbo a La Vega. La neblina nos recibió como un telón espeso, ocultando la carretera y obligándonos a persistir con paciencia. 

Fue un amanecer distinto, mágico, que nos recordó que la belleza también se esconde en lo inesperado. El frío se sentía en cada respiración y eso hacía que el inicio tuviera un sabor especial, como si la naturaleza nos estuviera poniendo a prueba.

Desde que llegamos al punto de salida, en las antiguas vías del tren de La Vega, empecé a tomar fotos. Primero con quienes iba, y después pensé que tal vez todos los demás también querrían un recuerdo. 

Me acerqué a preguntarles y fue muy lindo ver cómo sonreían cuando aceptaban. Esa parte fue de mis favoritas: ver que alguien se llevaba un recuerdo bonito y sentir que podía aportar a ello. 

Para mí, capturar esos momentos es parte de la experiencia, porque no solo se trata de rodar, sino de dejar constancia de lo que vivimos juntos.

El recorrido fue variado y retador. Hubo tramos enlodados, arenosos, lisos, pedregosos, empinados e inclinados. Cada espacio era distinto y cada detalle me sorprendía. Me gusta mucho detenerme a observar, porque en cada rodada aparecen cosas nuevas: paisajes, plantas, colores, momentos que quizá pasan desapercibidos si uno solo piensa en avanzar.

En los hervores, el vapor que salía del suelo nos impresionó a todos; era como ver la tierra respirar. Más adelante, las Vías Verdes nos exigieron más esfuerzo, con subidas largas y pedregosas que pusieron a prueba nuestra resistencia, pero también nos dieron experiencia para manejar mejor la bicicleta.

Durante todo el trayecto nos acompañó Servicios Médicos y Protección Civil de Teuchitlan  con José y Uriel siguiendo la rodada. Estuvieron siempre cerca, atentos a cualquier ssituación. Gracias a Rodando En Vías Verdes Jalisco, su presencia nos dio confianza y tranquilidad, porque sabíamos que, si algo pasaba, había apoyo inmediato. Fue un gesto muy valioso y se agradece mucho que hayan estado ahí.

Lo que más disfruté fue la convivencia. Me encanta la gente y disfruto estar con personas que son cordiales y abiertas. En el grupo había diversidad de edades y profesiones, y todos tuvieron la disposición de crear buenos momentos. Eso hizo que la rodada no fuera solo un recorrido, sino una experiencia compartida.

Quiero agradecerles a todos los que participaron, por darse la oportunidad de acompañarnos, por convivir y por permitirme tomarles fotos.

Disfruté mucho ver sus sonrisas y compartir este trayecto con ustedes. Ojalá que en cada rodada podamos darnos un momento para detenernos, observar y disfrutar esos pequeños detalles que hacen que la experiencia sea única: la neblina, el amanecer, las plantas, los paisajes y las sonrisas que se van quedando en el camino.

Por Ángel Zumaya, testigo de paisajes y sonrisas._




viernes, 2 de febrero de 2024

YA NO ME SIENTO TAN NOVATA EN EL CICLISMO

 

Si les soy honesta yo jamás me veía haciendo ciclismo, a mí me encanta hacer todo tipo de deporte como; bailar, levantar pesas, correr, etc; pero si me pudieran preguntar hace un año si haría este deporte mi respuesta sería un rotundo NO, le agradezco a mi novio por compartir su deporte favorito conmigo, un deporte tan bonito que a veces lo amo porque me siento tan libre en una bajada y me hace salir de mi zona de confort, pero también lo odio por las caídas que he tenido jajajajaja.


Yo jamás había rodado con más personas, solo con mi novio (Raúl) y mi cuñada (Roxy) que por cierto somos team AZUL. No fue hasta que mi novio el año pasado vio una publicación en Facebook de CAMARA RODANTE donde estaban organizando una Rodada para Novatos, me lo comento y decidimos inscribirnos para comenzar el 2024 con una nueva aventura dándole a la bici. Así que decidimos visitar el Santuario de la Bicicleta, donde conocimos a Jona; el encargado que nuestras Bicicletas queden al 100 para poder comenzar a rodar cada domingo con todas las personas que ya se habían inscrito a esta rodada.8

No les voy a negar que la primera vez estaba muy nerviosa sobre todo porque ya había tenido mis buenas caídas en el bosque de centinela (que si me dolieron) pero eso no iba a impedir que le diera con todas las ganas, tanto que al final me gustó mucho la experiencia y cada domingo me sentía más confiada conmigo y con todo el equipo que ya habíamos formado.


Este domingo pasado nos tocó ir a rodar fuera de la ciudad y estuvo chévere (como diría yo), al principio iba con un poco de miedo porque nos comentaron que sería una rodada de 50 km, entonces para prepararnos físicamente y mentalmente, en la semana participamos de la rodada nocturna que organiza cámara rodante cada miércoles y nos fue muy bien, entonces íbamos con toda la adrenalina de recorrer todos esos kilómetros.

Primero tuvimos que movilizarnos en auto desde Guadalajara hasta LA VEGA, ahí nos juntamos por equipos y empezamos a darlo todo, teníamos muy poco de haber iniciado cuando nos comentaron que la ruta se cambió, ya no iríamos rumbo a los Huachimontones y aunque esto me desanimo un poco porque yo quería conocer este lugar, le seguimos dando con todo el power y la actitud.


A mitad de la rodada un compañero de otro equipo se le poncho la llanta, así que tuvimos la oportunidad que de primera mano nos enseñaron a parchar la cámara de la llanta de la bicicleta, yo no tenía ni idea de cómo se hacía esto, algunos compañeros les aclaraban dudas que tenían y en lo personal me sirvió de mucho, nos explicaron muy bien todo.

Ahora ya lista la llanta de nuestro compañero, nos dirigíamos rumbo a los HERVORES.


Y que llegamos a Hervores …. Ahí pudimos descansar, nos tomamos muchas fotos, algunos compañeros comenzaron a hidratarse o comer un snack para agarrar más energía para continuar con la rodada.


Continuamos luego por las Vías Verdes hasta llegar a LA PRESA DE LA VEGA, en esta parte ya íbamos todos juntos hasta llegar a la presa donde apreciamos lo bonito del lugar, descansamos y continuamos con las fotos, porque ya se la saben “si no hay foto, no fuiste”

Yo soy amante de conocer lugares así de simples, pero con una magia tan natural y energía bonita. Compartir esta experiencia con tantas personas que disfrutan de este deporte es muy lindo, pero compartirlo con la persona que amas es inexplicable.


El Ciclismo en general siempre te hace salir de tu zona de confort y es lo que más me gusta, la mayoría de veces las barreras las ponemos nosotros mismos, solo les puedo decir que confíen más en ustedes y siempre darlo todo, jamás rendirse sin antes haberlo dado todo.

Cada domingo después de rodar llego con mi mamá para contarle como me fue y siempre digo “Ama ya no me siento tan novata en el ciclismo”, estoy feliz de ir superando obstáculos y de arriesgarme más con este deporte.

Gracias a todo el equipo de Cámara Rodante; staff, padrinos y compañeros realmente a todos por sus explicaciones, apoyo y aclararnos dudas siempre. ❤️Cada domingo siento que estamos más conectados y compactos, espero seguir aprendiendo mucho más. Nos vemos en la siguiente rodada para volver a darlo todo y sin miedo al éxito.

Crónica por Sooany Singara Araisa




miércoles, 17 de enero de 2024

COMPARTIENDO CON MI HIJO, MI PASIÓN AL CICLISMO DE MONTAÑA


Despues de ver en redes sociales las fotos de Camara Rodante, les enviamos mensaje y por fin nos decidimos a explorar la montaña junto con ellos. 

El día llegó... Ya era domingo, y no cualquier domingo, sino el primer domingo de la primera rodada en bici de montaña del 2024 a la que asistiríamos mi hijo de 12 años y yo. Eran alrededor de las 6:20 a.m., y el frío no cedía ante el sol que aún no enviaba sus primeros destellos, y nosotros ya estábamos abriendo los ojos con mucho entusiasmo pero aún con sueño.

Desayunamos algo ligero (un huevo y un licuado de fresa con avena y un poco de moringa para aquello de la energía). Alistamos nuestras bicicletas que la noche anterior habíamos calibrado entre los 40 y 55 PSI. Subimos ambas bicis R29 al Rack, y estábamos contentos de ir a rodar a la montaña.


Llegamos al punto de encuentro a las 8:08 a.m. que fue el estacionamiento del Soriana de Plaza San Isidro, Cuando estabamos por llegar e ibamos por la lateral de Periférico, alcanzamos a ver los cascos, las bicis y a los que serían nuestros compañeros de rodada, lo cual nos lleno de más entusiasmo. Ese día, mi esposa nos acompañó, pues era la primera vez que nuestro hijo recorrería más de 20 km en bici de montaña, y ella también estaba entusiasmada y no quería perderse de ese primer día de rodada (al menos quería tener la foto del recuerdo).


Ajustamos cascos, verificamos las llantas y nos dirigimos a nuestro grupo, el "rosa". Escuchamos atentos lo que uno de los expertos comentaba sobre la rodada. Le siguió la presentación de los padrinos y madrinas de la rodada, y culminó con la foto grupal del equipo rosa. Mi hijo me dijo que los senderos boscosos nos aguardaban, y le respondí que sería un exquisito desafío que solo la naturaleza nos podría brindar.

Una vez empezando a dar el primer pedaleo, comenzamos a sentir que se estaba convirtiendo poco a poco en un compás que nos estaba llevando a través de colinas empinadas y curvas desafiantes. El crujir de las hojas y las piedras cada que avanzábamos se entretegía con una mezcla de risas y comentarios breves, creando una melodía única que acompañaba nuestra travesía.

Nuestra primera parada fue el “Diente”, en el que nos tomamos algunas fotos nosotros y con el grupo, esta vez con el equipo amarillo, azul y el nuestro que era el rosa. Después de admirar y gozar la majestuosidad del "Diente", seguimos nuestro recorrido, pero hasta llegar famélicos por los famosos lonches que todo ciclista ha degustado.

El regreso fue más demandante, pues las mismas bajadas que habíamos dejado atrás ahora se convertían en subidas que exigían resistencia, pero las vistas desde la cima hicieron que cada esfuerzo valiera la pena. Nos detuvimos varias veces, no sólo para capturar la majestuosidad del paisaje, sino también para tomar aire y relajar nuestras piernas; esto nos sirvió para compartir momentos y risas que se volvieron parte de esta experiencia única. Cabe mencionar que en todo momento siempre hubo apoyo y consejos de los más expertos.


Los descensos eran pura adrenalina, con la velocidad aumentando mientras sorteábamos obstáculos naturales. La destreza técnica se puso a prueba, fortaleciendo los lazos entre nosotros con cada tramo superado. La emoción se reflejaba en nuestros rostros sudorosos, testimonio de la aventura que vivimos juntos.


En un espacio con sombra, nos detuvimos para recargar energías. Tomamos un poco de agua, unas mordidas a nuestras barras energéticas, mientras las anécdotas y bromas fluían, creando una conexión especial entre nosotros. Cada pedaleo de regreso nos acercaba cada vez más hacia la meta (nuevamente el estacionamiento). Nos sumergimos en el tramo final, guiados por los padrinos y las madrinas de nuestro equipo rosa, y finalmente, regresamos al punto de partida con sonrisas y una sensación de logro palpable.


La rodada no solo fue un desafío físico, sino también una jornada compartida de amistad, naturaleza y pura emoción sobre dos ruedas con nuestros compañeros, compañeras y compañeres de Cámara Rodante. Muchas gracias por su apoyo y por esta rodada. Nos vemos puntuales en la siguiente que será en la primavera.


Por Carlos Gonzalez.



martes, 16 de enero de 2024

MI PRIMERA VEZ DE MADRINA, UNA NUEVA EXPERIENCIA


Antes de comentar mi experiencia como madrina, es obligado mencionar como llegué a Cámara Rodante. Por cuestiones laborales, tuve que mudarme a la imponente ciudad de Guadal⁸ajara, así que de practicar Ciclismo Todo Terreno en las montañas de Hidalgo empecé a rodar por la ciclovía de la ciudad y, para no extrañar tanto las montañas de Mineral del Chico y del Valle del Mezquital, de vez en cuando visitaba el bosque del Centinela o las rutas del ejido de Copala. 

Recorrer el bosque de la Primavera me parecía algo complicado, ya que eso implica atravesar la ciudad, y con mi poca experiencia de convivir con los automóviles temía ser aplastada por un vehículo en la ciudad.


Fue en mayo del 2023 cuando conocí a Cámara Rodante, con una ruta muy bonita hacía el bosque de la Primavera, rodada a la Torre 2; salimos rodando desde el centro de GDL hasta el bosque, esa experiencia me motivo a trasladarme en bicicleta hasta la primavera cada vez que quiero disfrutar de la montaña. Además, las rodadas nocturnas que organizan me han permitido conocer diferentes rincones de la metrópoli. Total, que este grupo me ha acogido de manera afectuosa y altruista, haciéndome sentir parte de su equipo. 


Bueno ahora sí, mi experiencia como madrina.

Cámara Rodante (CR) organiza cada año está actividad, cuyo objetivo es introducir a intrépidos ciclistas a incursionar en la modalidad de ciclismo de montaña. CR invita a ciclistas para compartir experiencias y transmitir un poco de conocimiento. Ara fue quien me consideró para formar parte de los padrinos. Como oaxaqueña sé que apadrinar, implica un gran compromiso y responsabilidad con los ahijados. Así que por un momento evalué seriamente si podía ser capaz de tales cualidades. Pero como dice el dicho echando a perder se aprende, pues le entramos. Junto con Jona, Juan y Gio coordinamos al equipo Amarillo y nos tocó apadrinar a 29 almas, que al final, 21 ciclistas se presentaron a la cita del domingo. La ruta sería de La Plaza San Isidro hacia Cópala pasando por El Diente y de vuelta; un recorrido de alrededor de 26 km, con 12 km de asfalto y autos. 


Jona sugirió que yo guiara al grupo. Yo encantada, empecé a pedalear junto a Paco Casillas a grandes platicas, hasta que escucho por radio a Jona decir: Ana tu grupo se separó; sin darme cuenta, empecé a pedalear más intenso que el resto del grupo, provocando que se separara. Así que me hice consiente de cuidar el ritmo de pedaleo del grupo. Esta fue la lección del día, ya que no es fácil ir frente al grupo y saber qué tanto tirar al grupo. Por fortuna, el grupo de novatos, fue muy cooperativo y ávido de aprender; identifique a algunos con los que ya he rodado, sé que son fuertes y hábiles como ciclistas urbanos; lo que hizo de esta experiencia divertida y motivadora.


Aunque Jona me presentó ante el grupo como una ciclista élite y que he ganado muchas medallas, debo aclarar que de élite no tengo nada, pero me gusta competir, principalmente en la modalidad de maratones, llevo 5 años practicando el ciclismo de montaña y la mayoría de medallas son de participación. Espero poder motivar a muchos ciclistas, principalmente a mujeres que se animen a usar la bicicleta en la ciudad o en la montaña, en modo competencia o como paseo. Lo importante es perder el miedo al ciclismo y disfrutar de los beneficios que esta actividad nos proporciona. 


Rodada Novatos es una experiencia nueva para mí y seguramente para mis apadrinados, así que, espero mejorar en la siguiente rodada y llevar el grupo más compacto; sobre todo, espero seguir aprendiendo de CR, una comunidad con mucha paciencia y entusiasmo para transmitir a cualquier ciclista el arte de andar en bicicleta. Si, un ARTE, porque, aunque cualquier persona puede subirse a ese artefacto de dos ruedas, no todos saben conducirse en la ciudad o en la montaña. Cada terreno requiere de una habilidad y destreza diferente.

Por Ana Gutiérrez.

lunes, 15 de enero de 2024

NUESTRA EXPERIENCIA CON CÁMARA RODANTE


Había una mezcla de emoción e incertidumbre en el aire cuando llego la fecha de la primer rodada de novatos de montaña con el grupo "Cámara Rodante". La idea de aventurarnos en senderos desconocidos despertaba nuestras ansias de exploración, pero también nos asaltaban dudas sobre qué esperar. A pesar de ello, nos lanzamos a la aventura, decididas a dejar atrás nuestras reservas y sumergirnos en una experiencia única.



La jornada comenzó temprano, cuando el reloj apenas marcaba las 7 de la mañana. Tomamos el tren con destino a la estación de Periférico Norte, donde se iniciaría nuestra odisea sobre ruedas. La travesía hasta el punto de encuentro ya prometía ser un capítulo inolvidable, y mientras avanzábamos, la anticipación crecía en nosotras.


Al llegar, nos sorprendió gratamente ver caras conocidas entre los participantes. La atmósfera amigable y el espíritu de camaradería del equipo amarillo, nos tranquilizaron, disipando cualquier rastro de incertidumbre.


Nuestros líderes de grupo demostraron ser lo mejor que podríamos haber esperado. Estuvieron siempre presentes, ofreciéndonos apoyo y motivación en cada revolución de las ruedas.

La ruta nos llevó a través de paisajes fuera de lo común, mientras rodábamos hacia Copala. A pesar de algunos detalles mecánicos en el camino, la presencia constante de Ana y Jhona, nuestros padrinos, hizo que los obstáculos parecieran insignificantes. Después de superar subidas y descensos desafiantes, llegamos a nuestro merecido destino.


La recompensa no solo estaba en el paisaje, sino también en el destino, donde al encontrar que la tiendita de doña Betty estaba muy llena se nos cruzó otro local en donde, nos sentamos a disfrutar de unos taquitos con carnitas, acompañados por una Coca-Cola bien fría. El cansancio se desvaneció entre risas y conversaciones animadas, creando un momento que dejaría huella en nuestros corazones.

El regreso, a pesar de la velocidad, fue testigo de nuestra transformación. Conquistamos subidas que antes nos imponían miedo, sin poner un solo pie en el suelo. La última subida, con sus curvas pronunciadas, se convirtió en nuestra victoria más destacada.



Al llegar a casa, la satisfacción de haber disfrutado con gente espectacular se reflejaba en nuestras sonrisas. La aventura nos dejó ansiosos por la siguiente, ansiosos de explorar nuevos senderos, superar más desafíos y fortalecer la conexión que solo la montaña y la compañía de amigos ciclistas pueden ofrecer. ¡¡Arriba equipo amarillo!!!

Por Angie y Sarahi


viernes, 31 de enero de 2020

HAY 2 TIPOS DE CICLISTA, LOS QUE SE CAEN Y LOS QUE SE VAN A CAER



Y no hay mejor caída que las que te das cuando lo haces desde una bicicleta, cansado de pedalear, después de cruzar ríos, lodo, acelerar en las bajadas y después de ir subiendo por la montaña estrenándote con calas, clips, ganchos (como le quieran llamar jaja)…y la razón de tanto gozo ES por el hecho de haber logrado la hazaña de terminar la ruta de ida (aunque falte la de regreso), ES porque las personas con las que has creado un vínculo por el gusto de rodar son ahora parte de una familia que están ahí para ayudarte a levantar, es porque todo eso es resultado de que como acto religioso nos despertamos temprano, preparamos nuestras bicis y el equipo que vamos a necesitar para acudir al encuentro de la aventura.



Nada de esto hubiera pasado si al explorar como tantas veces el Facebook no le hubiera dado un Me Gusta, que en realidad debería haber un Me Apasiona a la página de Cámara Rodante, donde se me notificó la oportunidad de ingresar a Rodadas para principiantes.

Todo el proceso de admisión fue tan emocionante como cuando vas a entrar a la universidad, enviar datos, foto, esperar la respuesta, saber que ya pertenecías a un Grupo de desconocidos hasta ese momento y saber que tendrías Padrinos, en mi caso Bochis y Pablo, que desde la primera rodada con su picardía te transmiten confianza y la seguridad de que todo lo que pase al realizar esa actividad va a estar bien.



Para quienes aún no se adentran al ciclismo, puedo decir que más allá de ser una actividad física, es una forma de vivir, de sentir, purificar el cuerpo, la mente y el alma y como todo, no hay edad para empezar, pero sí un lugar y se llama Cámara Rodante.

Crónica por: Guillermo  "Willy" Hernández



Se acerca la apertura de una lugar especializado para cubrir los gustos de las pasiones favoritas de este grupo de ciclismo, la Bicicleta y la Fotografía. ¡Espéralo!